La incorporación de Mas Vilella a Corpinnat supone un nuevo paso en la consolidación de uno de los proyectos más ambiciosos del vino espumoso de calidad en España. Con esta adhesión, la marca colectiva alcanza las 23 bodegas y continúa reforzando un modelo basado en la viticultura ecológica, el arraigo al territorio y la elaboración de espumosos de alta gama en el corazón del Penedès.
La llegada de Mas Vilella no solo incrementa el número de elaboradores, sino que amplía la representatividad territorial de Corpinnat al incorporar por primera vez una bodega del Baix Penedès. Un movimiento que demuestra la voluntad de la asociación de seguir creciendo sin renunciar a los exigentes estándares de calidad que han definido el proyecto desde su creación en 2018.
Un modelo basado en el territorio y la calidad
A diferencia de otras marcas de espumosos, Corpinnat ha construido su identidad sobre un reglamento de producción especialmente riguroso. Todas las bodegas deben elaborar vinos con uva y procesos 100 % ecológicos, realizar la vendimia manual, vinificar íntegramente en la propiedad, apostar por largas crianzas y utilizar variedades históricas del Penedès. Además, la marca exige contratos de larga duración o viñedos en propiedad y garantiza un precio mínimo para el viticultor, reforzando así la sostenibilidad económica y social del territorio.
Este compromiso ha convertido a Corpinnat en un referente para quienes buscan espumosos de origen, elaborados con criterios de calidad y respeto por el paisaje.
Mas Vilella, una incorporación con identidad propia
Situada en La Bisbal del Penedès, Mas Vilella es una finca histórica presidida por una masía del siglo XVI y rodeada de un paisaje mediterráneo de terrazas, muros de piedra seca, olivos, almendros y algarrobos. De sus 20 hectáreas, once están dedicadas al viñedo ecológico, cultivado con bajos rendimientos que favorecen una mayor concentración y personalidad en los vinos.
El proyecto está liderado por Albert Jané, quien regresó al Baix Penedès para desarrollar una iniciativa profundamente ligada a su territorio. Sus primeros espumosos bajo la marca Mas Vilella nacen precisamente con la incorporación a Corpinnat, consolidando una filosofía basada en la producción propia, la vendimia manual y la búsqueda de la máxima expresión del paisaje mediterráneo.
Un futuro de crecimiento para los espumosos de calidad
La incorporación de nuevas bodegas refuerza el papel de Corpinnat como una de las grandes referencias de los espumosos premium elaborados por método tradicional. Más allá de aumentar el número de integrantes, la organización busca proteger el viñedo, dignificar el trabajo del viticultor y consolidar un modelo de producción sostenible que aporte valor al conjunto del Penedès.
En un mercado cada vez más orientado hacia el origen, la autenticidad y la calidad, el crecimiento de Corpinnat confirma que existe espacio para proyectos que priorizan el territorio frente al volumen y la excelencia frente a la producción masiva. La llegada de Mas Vilella simboliza precisamente esa evolución: una nueva bodega que no solo amplía la familia Corpinnat, sino que refuerza una forma de entender el vino espumoso basada en la identidad, el paisaje y el compromiso con el futuro del Penedès.




