La pasada semana la Comisión Europea aprobó el registro de “Cochinillo de Segovia” como Indicación Geográfica Protegida (IGP). Con este paso Europa establece los criterios para que se pueda identificar el conocido Cochinillo de Segovia como IGP.
Los requisitos principales para un cochinillo se pueda identificar como Cochinillo de Segovia IGP son varios. En primer lugar los cerdos deben tener origen España y concretamente de la provincia de Segovia así como también de la comarca de La Moraña en la provincia de Ávila. Por otro lado la carne debe ser rosada y de cerdo de capa blanca. Además los cerdos deben estar alimentados únicamente con leche materna y ser sacrificados en un máximo de 35 días. El peso al sacrificio debe estar entre los 5,2 y 7,3 Kg.
A partir de este momento goza de esta especial protección, por ello deberá estar identificado con el sello de Indicación Geográfica Protegida (IGP). También estará acompañado del día del sacrificio así como el código para garantizar su autenticidad y trazabilidad.
Cochinillo de Segovia IGP, garantía de calidad
Con este logro se consigue un reconocimiento a la calidad de este producto así como de su protección. Todo para evitar fraudes al consumidor así como identificar y garantizar una calidad determinada.
El logro de esta IGP aumentará la reputación del Cochinillo de Segovia y todo redunda en el territorio y en los ingresos de los productores ayudando a fijar población en el territorio. También dará la garantía al consumidor del producto que esta consumiendo además de aumentar el prestigio gastronómico de España y dar más renombre, si cabe, al plato estrella de Segovia.
En la actualidad son 37 las explotaciones que se dedican a la producción del Cochinillo de Segovia así como 4 mataderos vinculados a esta producción. El pasado año se sacrificaron 153 mil cochinillos con un valor cercano a los 6 millones de euros.