Un nuevo consumidor tras la pandemia

La nueva normalidad no solo viene acompañada de la recuperación de todas las actividades que antes eran tan cotidianas y que fueron prohibidas por el coronavirus desde el 14 de marzo. También trae una realidad totalmente cambiada en el perfil del consumidor que acude a hacer la compra diaria, semanal o mensual. Sí, esa tarea que ni la Covid-19 eliminó de nuestra vida se observa actualmente, tras el confinamiento, de una manera diferente. El hecho de que muchas familias españolas no sean las mismas de la era pre-pandemia, tanto por el impacto en la economía como por el miedo al contagio, influye mucho. ¿Quieres saber cuál es el comportamiento del cliente en estos tiempos de crisis?

Encuestas reveladoras de Aecoc

Existe ya un relativo consenso entre empresas de investigación de mercados y expertos del sector como los de la Asociación de Empresas de Gran Consumo (Aecoc). Todos los factores indican que en los tres últimos meses, que han sido los vividos durante la pandemia del coronavirus, se han notado cambios significativos. A la hora de ir al supermercado y a la hora de elegir los productos de la cesta, pero poniendo especial interés en sus precios o las marcas. Si bien es cierto que otros comportamientos observados en pleno confinamiento han desaparecido, como es el caso de las compras masivas de ciertos alimentos y artículos o la escasa frecuencia de visita al establecimiento.

compra supermercado papel

Papel higiénico en un carro de compra

Actualmente, el consumidor está consolidando unos hábitos que bien podrían mantenerse en los próximos meses, según vaya evolucionando también la recuperación económica. Porque después de las encuestas elaboradas por la patronal del Gran Consumo, se han identificado parámetros que coinciden con el golpe sufrido en las carteras. Está claro que con el mayor paro o los famosos ERTES, muchas personas han visto reducido su presupuesto. Y eso supone un impacto directo sobre las adquisiciones en alimentación. Ya no son las mismas de antes de que estallase toda la crisis vírica. Tampoco la situación de tranquilidad y seguridad es igual a la que había previamente. El riesgo al contagio sigue ahí, a pesar de extremarse las medidas de prevención.

Políticas de ahorro del consumidor

Las familias más afectadas por las consecuencias indirectas del coronavirus se tienen que apretar ahora el bolsillo, por lo que buscan los mejores precios en los productos. De ahí que las marcas blancas estén ganando protagonismo en la cesta, aunque se esperan mayores descuentos o promociones en los supermercados. “Vamos a recuperar algunos patrones de la crisis del 2008, como las políticas de ahorro”, ha adelantado Rosario Pedrosa, de Aecoc, a Efe.

el nuevo consumidor

Carro de la compra con mascarilla

Las compras online se consolidan

Por otro lado, los estudios de dicha asociación revelan una consolidación de ese incremento de compras online que se empezó a vislumbrar hace semanas. Nosotros ya te informamos sobre los mejores sitios web que te ofrecen fruta y verdura a domicilio. La importancia de la venta por Internet se puede observar en los datos, ya que dicho canal “prácticamente ha duplicado su cuota de mercado del 2 al 4 %“. Un crecimiento potente respecto al que Pedrosa advierte que debe ser rentable para las empresas que lo promuevan. Ese es el gran desafío que tienen muchas.

También prima la cercanía y cocinar en casa

Otra curiosa tendencia observada es la vinculada a las compras en tiendas más próximas al hogar. Nada de recorrer mayor cantidad de kilómetros para ir a un supermercado, aunque ya sea posible la libertad de movimientos. Por este hecho resulta sorprendente que el consumidor prime la cercanía, pero también la seguridad del establecimiento. Mamparas protectoras, restricción de aforos, medidas de higiene… Todo esto está muy bien valorado por el cliente que quiere apoyar al pequeño comercio local igualmente, ya que es el que más ha sufrido por la pandemia.

Y, por último, otro hábito llamativo en esta nueva normalidad que llega al mundo del consumo es el de cocinar en casa. Parece que a los más ‘cocinillas’ del confinamiento les ha gustado la idea de preparar sus propios platos tras los experimentos durante la cuarentena. Muchos españoles se metieron en los fogones y podría mantenerse dicha tendencia, a pesar de entrar en colisión con ese alza que recaía en la comida lista para llevar. 

De momento, esto se sabe sobre el nuevo consumidor en esta nueva vida que se abre paso: más compras online, menor gasto y preferencia por la proximidad. 

Translate »