La bebida vasca sin alcohol conocida como té pét-nat puede suponer una revolución en la alta cocina. Llega en la época de los vinos sin alcohol para ofrecernos una alternativa que también los conductores puedan beber. ¿En qué se parece y en qué no a la kombucha?

¿Te suena el té pét-nat?

Es poco probable que hayas escuchado antes del té pét-nat, incluso si eres del País Vasco. Últimamente se ha convertido en el acompañante de las delicatessen de los mejores restaurantes. Puede ser por la poca competencia que tiene entre las bebidas elaboradas no alcohólicas. ¡Muy importante: no es vino! No se parece nada, salvo en la fermentación que requiere. De hecho se asemeja más a la kombucha.

bebida vasca sin alcohol

Bat, bebida de Ama Brewery/ Fuente: amabrewery.com

¿Por qué? Pues porque se trata de un té fermentado. El resultado es una bebida algo espumosa y con menos de dos grados de alcohol. Es en estos restaurantes de lujo donde se sirve donde cada vez más chefs buscan reducir la graduación alcohólica para sus maridajes.

Ama Brewery

La compañía Ama Brewery se especializa en esta clase de bebida vasca. Ha creado siete variedades de té pét-nat diferentes. Cada una de ellas ha requerido un tipo distinto de té. Sin embargo, por el momento solamente comercializa cuatro de ellas. Los nombres escogidos para estas no es que sean muy originales. A pesar de ello, son representativos de sus raíces: bat, bi, hiru y lau. El significado de estas palabras no es otro que “uno, dos, tres y cuatro” en euskera.

No solamente es el nombre lo que refleja el espiritu vasco. El propio diseño de la botella se basa en la percepción que tienen los extranjeros del País Vasco. Resulta interesante el aspecto de la decoración, ya que está triunfando más fuera que dentro de casa. En los lugares donde triunfa se suele emplear de forma similar a las distintas clases de vino.

Para empezar podemos referirnos a Bat. Es perfecta para el aperitivo, al contrario que BiEsta última está concebida para coctelería. Hiru es la más polivalente de todas, ya que permite más juego en la mesa. Por último, Lau (además de indescriptible)es la más compleja de todas.

copas de pét-nat

Copas de té pét-nat que recuerdan a las de vino blanco/Fuente: @arranzcad

¿Cómo se hace esta bebida vasca sin alcohol?

Si te interesa montar un negocio de té pét-nat te alegrará saber que precisa mucho menos tiempo que el vino. Si un buen vino requiere décadas, esta bebida solamente necesita un año y medio. Cada diez días se “cosecha” este té antes de dejarlo guardado por la cantidad de tiempo mencionado. Debe reposar en botellas en posición vertical. Al igual que en la kombuha, la clave es tener té para ello. En el caso de Ama Brewery, este procede de Mozambique, Sri Lanka, Taiwán y Japón.

Son precisamente las mismas colonias de bacterias y levaduras de la kombucha las que logran la magia. Entran en contacto con el té y lo fermentan. Sin embargo, no podemos afirmar que las dos bebidas sean iguales. La bebida vasca se comercializa en el entorno de los sibaritas. Es sinónimo de la buena mesa. No tiene nada que ver con el enfoque relacionado con la salud de la kombucha. Este aspecto queda relegado a un segundo plano a pesar de que los dos se preparen de la misma forma.

botellas de pét-nat

Botellas de pét-nat/Fuente: Blue Mabel Restaurant and Bar en Facebook

Esta bebida vasca sin alcohol se suele consumir con menús degustación, además de sola. Queda visto que no se trata de solo una bebida, sino también un ritual. El precio también difiere en ambas. Así pues, el té petróleo-nat es bastante más caro. Por poner un ejemplo, la botella de Ama cuesta más o menos 24 euros.

La conclusión

¿Y tú? ¿Cambiarías un vino gran reserva por experimentar con esta bebida? Sea cual sea tu respuesta, desde nuestra redacción te animamos a probarlo si tienes ocasión para enriquecer tu paladar. Que no te lo cuenten. ¡No te lo pierdas!

 

 

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