Buenas noticias para los amantes del café. Tomar entre dos y cuatro tazas de café al día se asocia con una mejor salud cardiovascular para la mayoría de las personas. Así lo recoge una declaración científica de la Asociación Americana del Corazón (AHA), que revisa las investigaciones realizadas sobre esta popular bebida.
El documento concluye que un consumo moderado de café o cafeína, hasta unos 400 miligramos diarios, es seguro para la mayoría de los adultos y se relaciona con un menor riesgo de distintas enfermedades cardiovasculares.
Entre ellas se encuentran la enfermedad coronaria, el ictus, la insuficiencia cardiaca y la fibrilación auricular. El menor riesgo de mortalidad se ha observado precisamente entre quienes consumen de dos a cuatro tazas diarias.
Café y salud cardiovascular
Durante años, el café ha estado bajo sospecha por sus posibles efectos sobre la tensión arterial y el corazón. Sin embargo, la evidencia científica acumulada está modificando esta percepción.
Según la revisión de la AHA, consumir dos o tres tazas de café al día se asocia con una reducción cercana al 10 % del riesgo de infarto. Para el ictus, el menor riesgo se observa alrededor de las tres o cuatro tazas diarias.
También resulta interesante su relación con la hipertensión. Una o dos tazas pueden provocar una pequeña subida de la tensión en personas sanas. Sin embargo, con el consumo habitual, el organismo puede desarrollar tolerancia a este efecto.
La respuesta, no obstante, varía entre personas. Quienes padecen hipertensión grave o tienen una elevada sensibilidad a la cafeína deben prestar especial atención a cómo responde su organismo.
No todos los cafés son iguales
La forma de preparar el café también importa.
Uno de sus componentes, el cafestol, puede elevar el colesterol LDL. Su concentración es mayor en preparaciones sin filtrar, como el café turco o el elaborado con cafetera de émbolo.
Por el contrario, el filtro de papel elimina gran parte de este compuesto. El espresso y la cafetera italiana se encuentran en una posición intermedia.
Este detalle puede ser especialmente relevante para personas con niveles elevados de colesterol.
Beneficios más allá del corazón
La relación entre café y salud no termina en el sistema cardiovascular.
Uno de los resultados más destacados aparece en la diabetes tipo 2. El consumo de tres o más tazas diarias se ha asociado con una reducción del riesgo de alrededor del 27 %.
Curiosamente, este efecto también se observa con el café descafeinado. Esto apunta a que algunos beneficios no dependen exclusivamente de la cafeína, sino de otros componentes, como el ácido clorogénico, el magnesio o el cromo.
Eso sí, más café no significa necesariamente más beneficios. La AHA sitúa en 400 miligramos diarios de cafeína el límite considerado seguro para la mayoría de adultos.
La conclusión invita, por tanto, a disfrutar del café con moderación. Para quienes lo toleran bien, esas tazas que forman parte del desayuno, la sobremesa o una conversación entre amigos podrían ser algo más que un pequeño placer cotidiano.




