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En Jerez, paraíso enológico, se elabora la Colección Tío Pepe Finos Palmas. Unos vinos de rasgos únicos e irrepetibles con los que se recupera un legado histórico. Como cada año al concluir el estío, Antonio Flores, enólogo de González Byass, ha realizado la labor de selección y clasificación en bodega. En ella se descubren aquellas botas en las que el vigor de la “flor” ha otorgado un intenso carácter a Fino.

La nueva saca de “Las Edades de Tío Pepe” ha estado muy influenciada por el año climatológico. Este año, marcado por un invierno templado y un verano fresco. Dos circunstancias que han determinado y favorecido la conservación de la “flor”. Por todo ello en esta edición, el enólogo ha contado con la ayuda de Natasha Hughes MW.

Con paciencia, sabiduría y venencia en mano, los dos maestros han recorrido las bodegas de González Byass. Todo para dar con los matices más elegantes en las botas que han marcado a tiza con Una, Dos, Tres y Cuatro Palmas.

El resultado ha sido excelente y el estilo inconfundible de Tío Pepe está muy presente en estas obras de arte enológicas. Una y Dos Palmas son un claro ejemplo de hasta dónde puede llegar la crianza biológica en dos finos. También  de los dos terroirs de Jerez: la viña y la bodega.

Tres Palmas es sublime y marca esa delgada línea que separa la crianza biológica de la oxidativa. Por su parte, Cuatro Palmas muestra la capacidad de la Palomino Fino para envejecer con elegancia y nobleza.

Tío Pepe Una Palma

Los pagos de Marcharnudo y Carrascal expresan lo mejor de la tierra de Jerez en Tío Pepe Una Palma. La solera, con más de 6 años de crianza biológica, la componen 139 botas. De ellas se han seleccionado la nº2, la nº9 y la nº10 de la segunda planta de la Gran Bodega Tío Pepe. Para este Fino intenso, salino, sápido y mineral.

Tío Pepe Dos Palmas

Con 8 años de larga crianza para este Fino sublime nos aporta un equilibro perfecto entre suelo y velo. La selección de las botas nº1 y nº6 de las 148 que componen la solera Amontillado Fino de la Gran Bodega Tío Pepe. Sin duda es la más pura definición de un Fino viejo.

Tío Pepe Tres Palmas

La crianza biológica al límite. De esta forma se ha conseguido un Fino Amontillado entre la vida y la muerte. Sus 10 años de envejecimiento en contacto con la flor le otorgan un carácter único. Solo una bota, la nº5, ha sido seleccionada de entre las 149 de la solera Amontillado Fino histórica de La Constancia.

Tío Pepe Cuatro Palmas

53 años de envejecimiento. Por ello es complejo, intenso y afilado. El tiempo y la bodega han convertido este Amontillado Viejísimo en un vino de pañuelo. También en un perfume del Jerez. La selección de una sola bota, la nº1, que envejece en La Constancia Solera Museo.

¿Qué son las Palmas?

Las Palmas son denominaciones que, como define Manuel María González-Gordon en el libro ‘Jerez-Xerez-Sherry’, se aplican a aquellos vinos finos de Jerez que se distinguen notablemente. Por su limpieza, finura y delicadeza en el aroma. El número de palmas es proporcional a su grado de vejez.

Estos vinos son el resultado de la ímproba labor de selección y clasificación por tiempo de vejez y finura de los mejores finos. Esos que se viene llevando a cabo desde el año 1880.

Tío Pepe

Llega la saca 2017 de la Colección Finos Palmas Tío Pepe. Cuatro joyas enológicas que simbolizan la importancia de la labor de selección y clasificación en bodega.

Templanza y sabiduría afloran en la Colección Finos Palmas 2017 de González Byass. Así lo representa, como queda plasmado en las etiquetas de la nueva saca, “Las Edades de Tío Pepe”. Como cada año, al concluir el estío, Antonio Flores, enólogo de González Byass, se ha adentrado en la quietud de la bodega. Todo para descubrir y preseleccionar aquellas botas en las que el vigor de la ‘flor’ ha otorgado un intenso carácter a fino.

Para la saca 2017 de la Colección Finos Palmas de Tío Pepe, Antonio Flores ha contado con el saber de Pedro Ballesteros MW (Master of Wine). Los dos maestros han vivido una jornada de cata recorriendo, venencia en mano, las soleras de Amontillados Finos. En busca de los matices más elegantes en las botas que se han marcado a tiza con Una, Dos, Tres y Cuatro Palmas.

El resultado ha sido sublime y el estilo inconfundible de Tío Pepe está muy presente en estas obras de arte enológicas. Desde la salinidad del suelo de Macharnudo y Carrascal, a la crianza en bodega bajo velo de ‘flor’. Frescura y vitalidad en Una Palma, que va dando paso a bonitas evoluciones en Dos y Tres palmas. Para alcanzar la rotunda madurez en el Amontillado Viejo Cuatro Palmas.

Tío Pepe Una Palma

El esplendor de la ‘flor’, de color oro pálido, nariz elegante y toques marcadamente salinos. La solera, con más de 6 años de crianza biológica, la componen 142 botas de las que se han seleccionado tres: la número 22, 26 y 78.

Tío Pepe Dos Palmas

Fino de larga crianza bajo ‘velo de flor’ durante 8 años. Marcan el carácter de este vino sublime en el que la tierra albariza y la bodega se hacen presentes. La selección de las botas número 41 y 75 de las 150 que componen esta solera.

Tío Pepe Tres Palmas

Fino Tres Palmas se puede definir como la perfecta evolución de Tío Pepe concentrada en una copa. Sus 10 años de envejecimiento en contacto con “la flor” le otorgan un carácter único. Solo una bota, la número 32, ha sido seleccionada de entre las 150 de esta solera histórica.

Tío Pepe Cuatro Palmas

La quietud y el sosiego la Bodega Tío Pepe ha custodiado con mimo este Amontillado Muy Viejo. 52 años donde la selección y el origen de Tío Pepe han marcado las claves de este vino de culto. La selección de una sola bota, la número 6, que envejece en La Constancia para llegar hoy a la copa.

¿Qué son las Palmas?

Las Palmas son denominaciones que, como define Manuel María González-Gordon en el libro ‘Jerez-Xerez-Sherry’, se aplican a aquellos vinos finos de Jerez que se distinguen notablemente por su limpieza, finura y delicadeza en el aroma. El número de palmas es proporcional a su grado de vejez.

Estos vinos son el resultado de la ímproba labor de selección y clasificación por tiempo de vejez y finura de los mejores finos que se viene llevando a cabo desde el año 1880.