A todo el mundo le gusta un buen postre cuando la comida llega a su fin. Un poco de dulce no hace daño a nadie. Y, menos si es de una calidad exquisita. Como es el caso del producto que te vamos a presenta hoy, el chocolate belga. Un producto increíble con unas características que hacen la boca a agua a todo el mundo. ¿Quieres conocer su origen y sus variedades? No solo tiene un sabor digno de admirar, además te sorprenderá todo lo que le rodea. ¡Incluye en tu vida el gusto más puro!

Origen del chocolate belga

Aunque parezca mentira, el chocolate belga tiene su origen hace cientos de años. En concreto, su historia comienza en el 1635, según distintas fuentes. Fue en esta fecha cuando el Abad de la abadía Baudelio, en Gante, compró los primeros chocolates. Comenzando, de esta manera, con la comercialización de este delicioso manjar. Cabe destacar que, antes de este hecho, el producto solo era utilizado por los boticarios para preparar tónicos.

Años después, en 1840, el fabricante de chocolate belga Berwaerts empezó a vender las primeras tabletas. Así como pastillas y figuritas elaboradas con el mismo producto. Además, durante esta época, también nacieron algunas de las fábricas de chocolate más conocidas actualmente. Como, por ejemplo, Neauhaus, Côte d’Or, Jacques y Callebaut. Gracias a esta larga historia y a sus características, el chocolate belga ha obtenido la reputación excelente.

Chocolates belgas

Chocolate belga. Fuente: hola.com (pinterest.com)

¿Cómo debe ser un chocolate belga?

Cuando oyes la palabra chocolate, el primer (o segundo) país con el que lo asocias es Bélgica. Y es que, ambos han estado vinculados desde hace mucho tiempo, como ya te hemos comentado. De hecho, se ha convertido en algo imprescindible dentro de su propia gastronomía. En primer lugar, como bebida caliente, popular entre las altas clases y, más tarde, usado para endulzar medicamentos.

Todo esto desembocó en el siglo XX en la creación de las cajas de bombones. Junto con la crema de chocolate o el praliné. Pero, el chocolate debe cumplir ciertos requisitos para que sea considerado belga. De hecho, para obtener dicha calificación necesita al menos un 35% de cacao. Y, el 100% de manteca de cacao.

Las variedades más conocidas

El chocolate belga tiene diversas formas en las que puede ser presentado. Estas son algunas de ellas. Por un lado, los pralinés, que son los postres más populares de Bélgica. En resumen, son bombones rellenos de ganache de chocolate cremoso. Tanto su forma como su contenido pueden variar. Incluso, puedes llegar a verlos con frutos secos, caramelos, licor o mazapán. Si no te convence, aunque sería raro, podrías optar los mendiant. Los cuales son pequeños discos de chocolate cubiertos con frutos secos y fruta deshidratada. Muy típicos en fechas navideñas.

Aunque, en realidad, la segunda joya de la corona es las gayettes. Estas son pequeñas trufas con forma de carbón. Además, tienen un corazón de crema de mantequilla y chocolate con leche. Todo ello recubierto de chocolate y azúcar aromatizado con café. Debes saber que este postre está vinculado al pasado minero de la región de Charleroi. Y, por último, podrás llevarte a la boca las conocidas figuras de chocolate. Como por ejemplo los conejos o los huevos de pascua.

Chocolate belga

Pralinés. Fuente: pizzaencasahornosespeciales.blogspot.com (pinterest.com)

Algunas curiosidades

Ahora que ya sabes todas las variedades y origen del chocolate belga, aquí tienes algunas curiosidades. Por ejemplo, es mejor guardar el chocolate en un lugar oscuro y seco. Con una temperatura de alrededor de 8 grados. Por lo que, es mejor que no lo guardes en la nevera. Además, este manjar contiene una proteína llamada triptófano. Con la cual, tu cuerpo produce serotonina, que te ayuda a tener un mejor estado de ánimo. O, al menos, lo mejora.

Por otro lado, una reciente investigación ha desvelado que 1 de cada 3 belgas esconden un poco de chocolate. Todo para no tener que compartirlo. Mirando al pasado, los mayas usaban granos de cacao como moneda de cambio para comida o ropa. Y, también para los aztecas era un medio de pago bastante utilizado. Como final y tirando hacia territorio español, Cristóbal Colón fue el primer europeo que descubrió el cacao.

¿Has tenido la oportunidad de probar el chocolate belga alguna vez? Si lo has hecho ya has podido comprobar que es un producto delicioso. De lo contrario, anímate a probar este postre tan especial. Tienes donde elegir y en qué forma llevártelo a la boca.

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