Los hogares españoles reducen la compra de productos frescos durante los siete primeros meses del año. Las frutas registran los mayores descensos, aunque algunas variedades de temporada aumentan su consumo.
El consumo de frutas y hortalizas en España mantiene su tendencia descendente. Entre enero y julio de 2026, los hogares españoles consumieron 3.916 millones de kilogramos de frutas, hortalizas y patatas frescas, lo que representa una caída del 2,4 % respecto al mismo periodo de 2025.
Así lo reflejan los datos del Panel de Consumo Alimentario del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), analizados por la Federación Española de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas y Hortalizas (FEPEX).
Las frutas frescas registran los mayores descensos
El consumo de frutas frescas alcanzó los 2.141 millones de kilogramos, un 2,8 % menos que durante los siete primeros meses del año anterior.
Entre las variedades más afectadas destacan las manzanas y las fresas, ambas con descensos del 9 %. También disminuyó la compra de naranjas (-8 %), mandarinas (-7 %), plátanos (-5 %) y peras (-2 %).
Sin embargo, algunas frutas de temporada presentan una evolución positiva. El consumo de albaricoques y uvas aumentó un 13 %, mientras que las cerezas crecieron un 9 %. También avanzaron las sandías (+4 %), los melocotones (+3 %) y los melones (+2 %).
Las hortalizas y las patatas también pierden consumo
La demanda de hortalizas frescas disminuyó un 2,5 %, hasta situarse en 1.304 millones de kilogramos.
Las mayores caídas correspondieron a las coles (-8 %) y las judías verdes (-6 %). Por su parte, las lechugas, escarolas y endibias retrocedieron un 4 %, mientras que el tomate cayó un 2 %.
El consumo de patatas frescas también descendió, aunque de forma más moderada, con una reducción del 0,7 %.
Los hogares españoles gastan menos en productos frescos
El gasto total en frutas, hortalizas y patatas frescas alcanzó los 9.069 millones de euros, un 0,8 % menos que en el mismo periodo de 2025.
No obstante, la evolución fue desigual. Mientras que el gasto en hortalizas aumentó un 2 %, el destinado a frutas disminuyó un 2 % y el de patatas cayó un 7 %.
El consumo por persona continúa disminuyendo
Los datos también reflejan una reducción del consumo per cápita, que pasó de 148 a 145 kilogramos por persona en el periodo analizado.
De esta cantidad, 79,73 kilogramos correspondieron a frutas, 48 a hortalizas y 17,5 a patatas frescas.
Estas cifras ponen de manifiesto los desafíos del sector hortofrutícola para recuperar el consumo doméstico y reforzar la presencia de los productos frescos en la alimentación cotidiana.




