El precio medio del menú del día en España alcanza los 14,70 euros, un 3,5 % más que en 2025. Los restaurantes afrontan el encarecimiento de los alimentos, la energía y otros gastos, pero mantienen incrementos moderados para no perder clientes.
La hostelería española sigue haciendo frente a la inflación sin trasladar íntegramente el aumento de los costes a sus clientes. Así lo refleja el último estudio de Hostelería de España y Edenred, que sitúa el precio medio del menú del día en 14,70 euros en 2026.
Esta cifra supone una subida del 3,5 % respecto al año anterior. Un incremento que refleja el esfuerzo de bares y restaurantes por mantener una oferta asequible, pese al encarecimiento de las materias primas y los gastos de funcionamiento.
Los restaurantes ajustan precios para mantener a sus clientes
El aumento de los costes continúa siendo uno de los principales retos del sector hostelero. Productos como los huevos, las hortalizas y la carne de vacuno han registrado importantes encarecimientos. A ello se suman los gastos energéticos y laborales.
Sin embargo, muchos establecimientos optan por ajustar sus márgenes antes que aplicar subidas más elevadas.
Esta estrategia busca mantener la fidelidad de los clientes, especialmente de quienes recurren habitualmente al menú del día para comer fuera de casa.
Contener los precios tiene un coste para los negocios: facturar más no siempre significa ganar más.
El menú del día sigue siendo una opción asequible
Aunque el precio medio nacional se sitúa en 14,70 euros, existen diferencias entre comunidades autónomas.
Canarias y Murcia presentan los precios más bajos, con una media de 13,50 euros. En cambio, el País Vasco alcanza los 16,30 euros, seguido de Baleares, con 16 euros, y Cataluña, con 15,70 euros.
Más allá del precio, el menú del día mantiene su atractivo gracias a la comida casera, la rapidez del servicio y la posibilidad de conocer el importe antes de consumir.
Además, los restaurantes siguen adaptándose a nuevas necesidades. Según el estudio, el 89,1 % de los establecimientos ofrece alternativas para distintas necesidades alimentarias y el 68,7 % dispone de opciones para llevar.
La rentabilidad, el gran desafío de la hostelería
La moderación de los precios contrasta con las dificultades económicas que atraviesan numerosos negocios.
Hasta julio, la facturación de la restauración aumentó un 2,7 %, pero, descontado el efecto de los precios, la actividad registró una caída del 1,6 %.
Estos datos muestran que el sector está absorbiendo parte de la presión inflacionista mientras intenta sostener su actividad.
El menú del día continúa siendo un elemento esencial de la restauración española. Mantenerlo competitivo es una apuesta por el consumidor, aunque también plantea un reto: garantizar que los establecimientos puedan seguir siendo rentables.




