¡Existe la harina de caqui! Probablemente te preguntes cómo puede salir esta de una fruta. No te preocupes porque a continuación te explicamos el hallazgo de los investigadores universitarios. ¿Qué beneficios reporta? ¿Cómo podremos aprovecharla? Aprende cómo funciona la economía circular.

¿Por qué harina de caqui?

La harina de caqui resuelve varios problemas de golpe. En esta ocasión no tratamos un producto más con distintos beneficios para la salud. Se trata de un claro ejemplo del triunfo de la economía circular. Para ello, comenzaremos a entrar en materia tratando de entender el contexto del caqui en España.

Se trata de unas pequeñas frutas naranjas que proceden de remotos lugares de Asia como China, Japón o el Himalaya al norte de la India. Su creciente popularidad en España hizo que se disparase tanto el consumo como la producción en este país. Así pues, las hectáreas cultivadas se multiplicaron exponencialmente desde el comienzo de este siglo. De hecho, a día de hoy España es el segundo mayor productor tras China. Sus mayores clientes son países de la Unión Europea.

harina de caqui

Caqui salvvaje en la rama/ Fuente: Pixabay

El problema y la solución

Exprimir caquis para fabricar zumo siempre conlleva que se produzcan desechos. Hasta este momento la piel y la pulpa eran un verdadero problema. Esto se debe a que fermentan y las empresas deben poner en marcha un gran despliegue logístico para transportarlos. Porque, por si fuera poco, esta fermentación supone unos costes de gestión de residuos elevadísimos. Pues esta situación puede quedar en el pasado. Un grupo de investigadores de la Universidad Miguel Hernández en Elche ha encontrado la solución.

Esta viene en forma de harina de caqui, elaborada a partir de la pulpa y la cáscara trituradas. Con ella entra a formar parte del sector alimentario un nuevo ingrediente. ¡Y qué nuevo ingrediente! Es rica en carotenos, al igual que la zanahoria, lo que beneficia a la visión. También contiene polifenoles, unos antioxidantes con efectos anticancerígenos. Además, distintos estudios han demostrado que el consumo habitual de esta fruta ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares.

Así como a disminuir el colesterol en la sangre y a mantener los niveles de glucosa estables. Eso sí, habrá que comprobar si la harina de caqui ofrece los mismos beneficios. Por el momento los investigadores la han incorporado con éxito a la pasta y el paté. Este es tan solo un ejemplo de las múltiples posibilidades que nos ofrece la economía circular para sacar provecho a lo que hasta ahora era un residuo. Una alternativa interesante en la que la escasez de combustible y los problemas de abastecimiento nos acechan. ¿Qué opinas?

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