BrewDog ha anunciado que cesará la producción de todas sus bebidas espirituosas. La compañía afirma que la decisión se ha tomado tras una “consideración cuidadosa”. El anuncio se comunicó mediante un memorándum interno enviado a toda la plantilla.
La medida forma parte de un plan de “reducción responsable” que se aplicará en los próximos meses. Con este movimiento, la cervecera escocesa elimina su división de destilados. Solo se mantendrá una excepción. Los cócteles embotellados Wonderland seguirán en el mercado.
Según la empresa, el objetivo es simplificar el negocio. También busca concentrar recursos en áreas donde ve mayores oportunidades de crecimiento. BrewDog considera que ese espacio está, sobre todo, en la cerveza y en los cócteles listos para beber.
La estrategia de Brewdog para superar la crisis
La decisión llega en un momento complejo para la compañía. En 2024, BrewDog registró pérdidas de 37 millones de libras. Fue su quinto año consecutivo con pérdidas antes de impuestos. En total, la cifra acumulada ya alcanza los 148 millones de libras.
Este contexto financiero ha obligado a tomar otras decisiones difíciles. El año pasado, la empresa cerró 10 bares en el Reino Unido. También anunció recortes de empleo en distintas áreas del grupo. Todo ello en un sector marcado por el aumento de costes y una competencia cada vez mayor.
En paralelo, han surgido rumores sobre el cofundador original de la marca, James Watt. Según distintas informaciones, estaría valorando un intento de recuperar el control del negocio. BrewDog no ha confirmado oficialmente estas especulaciones.
En el memorándum interno, la compañía reconoce el trabajo de su equipo de destilación. Destaca la calidad de las marcas creadas. Sin embargo, subraya que el mercado de las bebidas espirituosas es altamente competitivo y requiere fuertes inversiones para ser rentable.
Por este motivo, BrewDog ha optado por volver a su núcleo histórico. Apostará por reforzar su gama de cervezas. También impulsará los cócteles Wonderland, una categoría que sigue creciendo.
Con este cambio de rumbo, la empresa busca recuperar estabilidad, reducir complejidad y construir un crecimiento más sostenible a medio plazo.




