Cerveza después del gym, ¿recomendable?

Mucho se habla sobre la cerveza después del gym. Muchos la emplean como bebida isotónica mientras que muchos otros la encuentran contraproducente. Y es que igual los jugadores de rugby no andan tan desencaminados bebiendo tras el partido en lo que llaman “el tercer tiempo”. Varios estudios apuntalan a que esta bebida puede tener diferentes beneficios. Otros desconfían. ¿Te beberías una birra tras hacer ejercicio?

Posibles beneficios de la cerveza después del gym

Luca Gatteschi, médico de la selección italiana de fútbol, recomienda beberla tras el entreno. Destaca sus propiedades nutricionales. Básicamente enfatiza en su bajo contenido en azúcar y sus grandes cantidades de minerales como magnesio, fósforo y calcio. Estos son clave a la hora de equilibrar las sales minerales del cuerpo tras el ejercicio. También es rica en ácido fólico y en vitaminas del grupo B. Estos últimos minimizan el riesgo de sufrir un accidente cardiovascular.

tiradores de cerveza

Grifos tiradores de cerveza

Otra conocida virtud que se le achaca es la presencia de electrolitos. Esta es la principal virtud de la que hablan los seguidores de esta moda. Se trata de minerales con carga eléctrica positiva. Normalmente nos referimos a los mencionados anteriormente junto al sodio y el potasio. Los electrolitos se encargan de la transmisión neuronal y de gestionar nuestros niveles de pH. Además, el lúpulo contiene antioxidantes.

Cabe mencionar también los carbohidratos que contiene. Estos están presentes en forma de maltodextrinas. Resultan de gran utilidad porque corrigen la posibilidad de hipoglucemia. Lo consiguen metabolizándose lentamente. Así pues, liberan unidades de glucosa que pasa poco a poco a la sangre. Las concentraciones de glucosa en plasma son menos elevadas y más extendidas. Recordemos que los carbohidratos son necesarios a la hora de hacer ejercicio. Funcionan como combustible en nuestro cuerpo.

Hombre levantando pesas

Hombre levantando pesas. Fuente: Pixabay

Contraindicaciones

No obstante, no es oro todo lo que reluce. Como ya sabemos, la cerveza normalmente contiene alcohol. Este está comprobado que, de por sí solo, no contiene ningún beneficio. Es más, puede ser en grandes cantidades un auténtico tóxico para nuestro organismo. Por ello es que sus principales riesgos son dos: deshidratación y dificultad para sintetizar proteínas. Todo esto sin tener en cuenta el gas que contiene. Este puede provocarnos una desagradable sensación de hinchazón al beber cerveza después del gym.

Nuestros músculos necesitan reparación cuando los sometemos a estrés. Por ello es que nuestro cuerpo estimula la síntesis de proteínas para poder repararlo y fortalecerlo. Mediante este proceso es como aumenta la masa muscular. El problema de consumir alcohol después de entrenar es que este tiempo de recuperación podría ralentizarse. Varios estudios de RMIT University en Victoria, Australia y del Pennsylvania State College of Medicine lo dejan claro.

cerveza artesanal en crisis

Vasos de distinta cerveza artesana

No obstante, conviene recalcar que los hombres que participaron en el estudio de RMIT consumieron doce bebidas alcohólicas. Se trata de una cantidad estratosférica. En cambio, otro estudio demostró que una dosis baja (medio gramo de alcohol por cada kilo de peso nuestro) no afecta al proceso.

Pérdida de líquidos, calorías vacías y alternativas

Por otra parte, el riesgo que siempre está presente es el de deshidratarse por el efecto diurético de la cerveza. Nos deshidratamos si expulsamos más líquido del que tenemos. Además, está comprobadísimo que el alcohol consta de calorías vacías. Es decir, se acumula en forma de grasa abdominal engordándote sin proporcionarte ningún nutriente. De ahí viene el término “barriga cervecera”. También inhibe la segregación de testosterona. Esta hormona es clave a la hora de formar músculo.

Botellas de cerveza

Visto lo visto las opiniones son muy dispares. Para muchos es un mito y para otros la auténtica salud. Habrá que esperar un tiempo a que la comunidad científica se ponga de acuerdo. Así pues, queda bajo tu criterio el beberla o no después de entrenar. Ante todo, hazlo con cabeza y ten en cuenta que esta bebida no es la panacea. Por muy buena que pueda ser no conviene abusar de ella.

Una opción a tener en cuenta para probar puede ser la cerveza sin alcohol. Contiene todos los presuntos beneficios para el deporte de la birra convencional pero sin los riesgos propios del etanol. Además, su proporción de azúcar es menor y posee propiedades antiinflamatorias. Así puedes disfrutar de la cerveza después del gym.