La industria de las bebidas refrescantes ha reducido un 49% el contenido de azúcar entre 2005 y 2025. La innovación, las nuevas preferencias de consumo y el auge de las variedades bajas o sin calorías están transformando un sector estrechamente vinculado a la gastronomía y la hostelería.
La industria de las bebidas refrescantes en España está experimentando una transformación significativa. En las últimas dos décadas, el sector ha conseguido reducir un 49% el contenido de azúcar de sus productos, según los datos difundidos por la Asociación de Bebidas Refrescantes (ANFABRA).
Esta evolución responde tanto a los compromisos voluntarios de los fabricantes como a los cambios en las preferencias de los consumidores, cada vez más interesados en conocer la composición nutricional de los productos que incorporan a su alimentación.
Los refrescos sin azúcar ganan protagonismo
Uno de los cambios más destacados es el crecimiento de las alternativas bajas o sin calorías, que actualmente representan más del 60% de la oferta comercializada en España.
La transformación no se limita a los refrescos tradicionales. También alcanza a gaseosas, bebidas de té, productos isotónicos, bebidas deportivas y aguas enriquecidas.
Esta diversificación permite a los fabricantes adaptarse a diferentes momentos de consumo y ampliar su presencia en supermercados, bares y restaurantes.
Sin embargo, conviene distinguir entre la reducción del contenido medio de azúcar de la categoría y la cantidad de azúcar que consume realmente la población. La evolución de las formulaciones no implica necesariamente una disminución equivalente de la ingesta individual.
La innovación impulsa la transformación del sector
La reformulación de productos se ha convertido en una de las principales estrategias de la industria.
Según ANFABRA, las empresas destinan un 30% de su inversión a innovación, y más de un tercio de esa partida se dedica al desarrollo de nuevos productos y variedades.
El sector cuenta actualmente con más de 2.000 referencias, una diversidad que refleja la creciente segmentación del mercado y la búsqueda de nuevas experiencias de consumo.
El consumo de refrescos mantiene su carácter social
A pesar de los cambios nutricionales, las bebidas refrescantes conservan una estrecha relación con los hábitos gastronómicos españoles.
Los datos sectoriales indican que el 80% de las ocasiones de consumo se producen en compañía de familiares o amigos, mientras que el 72% tienen lugar durante el día, especialmente en aperitivos, comidas y momentos de ocio.
Para la hostelería, esta evolución representa una oportunidad para diversificar su oferta y responder a una demanda cada vez más heterogénea.
Reducir azúcar no significa eliminar el debate nutricional
Los avances de la industria llegan en un contexto de creciente preocupación por el consumo excesivo de azúcares.
La Organización Mundial de la Salud recomienda limitar los azúcares libres a menos del 10% de la ingesta energética diaria y considera beneficioso reducirlos por debajo del 5%.
Por ello, aunque la reformulación supone un avance, las recomendaciones nutricionales continúan situando el agua como principal bebida de hidratación.
El desafío de los fabricantes será seguir innovando sin perder de vista la transparencia, la información nutricional y las expectativas de unos consumidores cada vez más atentos a lo que beben.




