Una empresa británica desarrolla una banana que mantiene su color después de pelarla o cortarla. La innovación, que ya ha superado importantes trámites regulatorios, podría transformar la comercialización de fruta fresca y reducir el desperdicio alimentario.
La imagen de un plátano que comienza a oscurecerse pocos minutos después de pelarlo podría convertirse en cosa del pasado. La biotecnología alimentaria ha dado un nuevo paso con el desarrollo de una banana editada genéticamente que retrasa el oscurecimiento de su pulpa, conservando durante más tiempo su aspecto fresco sin alterar, según sus creadores, el sabor ni la textura.
Detrás de esta innovación se encuentra Tropic Biosciences, una compañía británica que busca solucionar uno de los problemas habituales en la comercialización y el consumo de fruta: el desperdicio provocado por su deterioro visual.
La tecnología CRISPR, clave del nuevo plátano
El desarrollo utiliza la técnica de edición genética CRISPR-Cas9, que permite modificar de manera precisa determinados genes de la planta.
En este caso, los investigadores han actuado sobre genes relacionados con la producción de polifenol oxidasa (PPO), una enzima responsable del pardeamiento que aparece cuando la pulpa entra en contacto con el oxígeno.
A diferencia de algunas técnicas transgénicas, este procedimiento no necesita introducir ADN de otras especies. El resultado es una banana que, según la compañía, puede mantener su color durante al menos 12 horas después de pelarla, aunque las condiciones de conservación influyen en su comportamiento.
Menos desperdicio alimentario y nuevas oportunidades gastronómicas
El potencial de esta innovación va más allá de la estética. Según datos publicados por la organización británica WRAP en 2017, los consumidores del Reino Unido desechaban diariamente alrededor de 1,4 millones de bananas que todavía podían consumirse.
Para la industria alimentaria, disponer de una fruta que tarda más en oscurecerse podría facilitar la elaboración de macedonias, ensaladas, postres y desayunos preparados.
También supondría una oportunidad para supermercados, establecimientos de restauración y empresas de alimentación que necesitan mantener una presentación atractiva durante más tiempo.
Tropic estima que su tecnología podría reducir más de un 25 % el desperdicio y las emisiones asociadas a la cadena de suministro, aunque esta previsión todavía debe confirmarse mediante resultados independientes a gran escala
El Reino Unido abre la puerta a su comercialización
El pasado 25 de septiembre, las autoridades británicas reconocieron oficialmente la condición de organismo obtenido mediante mejora de precisión de esta nueva banana.
Sin embargo, este reconocimiento no significa que ya pueda venderse en los supermercados británicos. Todavía debe superar el procedimiento de autorización alimentaria de la Food Standards Agency (FSA)
Mientras tanto, la compañía continúa avanzando en otros mercados internacionales, incluidos Brasil y Japón.
El principal desafío será conseguir la confianza de los consumidores y demostrar que esta innovación contribuye realmente a reducir el desperdicio.
Porque el verdadero éxito del plátano que no se pone marrón no estará únicamente en su apariencia, sino en su capacidad para impulsar un modelo alimentario más eficiente y sostenible.




