Plataforma agraria Raíces, mirando al futuro

La plataforma agraria Raíces es una de las iniciativas contra la despoblación que pretende ayudar a un sector muy mermado en su futuro como la agricultura. La falta de oportunidades laborales y de servicios en zonas rurales implica que estas zonas envejezcan y se despueblen. Por ello es que cada vez está más en boca de todos el concepto España vaciada. ¿Pero en qué consiste este nexo entre agricultores jóvenes del país y la tecnología que intenta apoyarlos en su cometido? Vayamos por partes.

La España vaciada y un sector con dificultades

Raíces salió a la luz hace nada, pues lleva solamente una semana en pie. Se trata de un proyecto que quiere transformar el medio rural en España. Para ello utilizará los nuevos recursos y herramientas tecnológicas disponibles. Básicamente presentará a los trabajadores del sector primario toda la información relevante para sus labores. Aquí se incluye desde la burocracia hasta la forma de manejar los cultivos o el ganado. En resumidas cuentas, quiere ayudar a los jóvenes a incorporarse al sector agrario y forestal.

Y es que el futuro del campo pasa por el relevo generacional. Los jóvenes deben interesarse y recibir incentivos para ocupar el lugar de los mayores. Gracias a iniciativas como esta podría revertirse un oscuro panorama. En 2019 el campo español perdió 1.700 autónomos. Tampoco es halagüeña la edad que el año pasado tenían los trabajadores agrarios. Cuatro de cada diez eran mayores de 55 años. La inestabilidad del mercado y los precios que comprometen la supervivencia de las explotaciones tampoco ayudan. 

Misión y visión de la plataforma agraria Raíces

Raices.info, el dominio web de la iniciativa, ha recibido fondos públicos. El 80 % procede de la Unión Europea y el 20 % del Ministerio de Agricultura. Asistieron casi 300 personas al webinar de presentación del proyecto el pasado 10 de septiembre. La mayoría agricultores y ganaderos jóvenes conectados desde sus pueblos a pesar de los problemas de conectividad. Esperan que la falta de información deje de ser una barrera a la hora de incorporarse al campo.

tractor eléctrico pionero

Tractor en un terreno agrario / Foto: Jordi Elías

La información que ofrece la página web es muy variada. Por un lado, informa sobre la importancia del aprendizaje. Al pasar el cursor se despliega una barra donde consultar todas las opciones educativas relacionadas con el sector. Hablamos de FP, FP dual, formación universitaria… Además, contiene información sobre otros recursos formativos.

Incluso incluye lo que llaman “juegos serios” o simuladores de aprendizaje. Aparece uno llamado “Manvocado” que trata sobre la clasificación de cultivos tropicales. También resalta el concepto de “Cualificación Profesional”. Este hace referencia según el Instituto Nacional de las Cualificaciones (INCUAL), al conjunto de competencias relevantes para el empleo. Estas se adquieren mediante formación y experiencia. De esta manera, ayudan a escoger qué tipo de formación resultará más útil según el perfil. 

Mujer con cesta

Mujer con cesta / Fuente: Raíces

Algunas herramientas

Una de las más útiles es la realización de estancias formativas. En ellas las personas interesadas de entre dieciocho y cuarenta años se hospedarán en explotaciones agrarias o las visitarán. Trabajarán siete horas al día para aprender a llevar a cabo una buena gestión técnica y económica. Estas estancias tendrán una duración de cinco a catorce días. Otra herramienta útil es la calculadora de huella de carbono para asegurarnos de que nuestro trabajo es sostenible. También nos brinda información sobre energías renovables aunque esa parte de la web no funcione bien de momento.

La página cuenta con una sección audiovisual en la que comparte testimonios de jóvenes. Hablamos de vídeos de uno a tres minutos en el que te explican su trabajo. También hallamos conferencias y vídeos cortos sobre temas de actualidad para el sector. Tratan estrategias de repoblación, proyectos europeos y técnicas de cultivo sostenible, entre otras cosas.

Si queremos preservar la población rural debemos preservar los puestos de trabajo en el campo. Cuanto más fácil para ellos sea emprender y trabajar en la zona más personas darán el paso de revertir el éxodo rural. Si se hace bien, claro. Saliéndonos un poco del tema, puede ser interesante tener a la población más dispersa. De esta manera las pandemias como la actual no se expandirían con tanta rapidez. Basta comprobar la situación en Madrid. Además dejarían de ser las grandes urbes los grandes generadores de empleo.