Vino sin alcohol, ese gran desconocido

¡El vino sin alcohol no es mosto! Aunque seguramente no te suene, las mayores bodegas ya han lanzado al mercado múltiples alternativas al tradicional. ¿Sabes cómo se quita el aroma del vino para luego añadirlo tras la desalcoholización? No te lo pierdas y sigue leyendo para descubrir la variante más curiosa de esta mítica bebida.

No es mosto

Bien es sabido que muchas personas deben moderar o cesar su consumo de alcohol. En este grupo podemos incluir a las embarazadas, conductores, gente que trabaja temprano… Quizá incluso a deportistas de alto rendimiento. También algunas religiones, como el islam, prohiben su consumo a sus fieles. Tal vez simplemente haya a quienes no les guste la sensación de beberlo. Cualquier motivo es respetable. Lo cierto es que esto no implica necesariamente que no puedan disfrutar del vino.

vinos sin alcohol

Vinos sin alcohol con sello Halal (apto para musulmanes)/Fuente: @SinAlcoholVino en Twitter

El vino sin alcohol, al contrario de lo que posiblemente estés pensando, no es mosto. No es tan sencillo como exprimir la uva y ya. Se trata de un proceso bastante más complicado en el que se elimina el etanol del vino convencional. Dentro de estos hay algunos en los que se elimina completamente. Otros acaban con un porcentaje reducido que baja del 7%. Nos referimos a un proceso muy complicado en el que, si se hace mal, se puede arruinar el vino por completo.

¿Qué tecnología se necesita?

Uno de los métodos más empleados a la hora de preparar vino sin alcohol es la Columna de Conos Rotatorios. La tecnología utilizada se asemeja a una destilación al vacío a una baja temperatura. Lo que se busca es que aplicando el vacío la temperatura de ebullición baje. Así pues, a groso modo, eliminamos un alcohol que normalmente necesitaría una temperatura de ochenta grados para desaparecer. Es vital bajar la temperatura de ebullición porque las altas temperaturas pueden dañar el resultado final.

Las condiciones físicas y organolépticas del vino permanecen casi inalterables. Lo más curioso del proceso es que el vino madre pasa primero por una máquina que lo desaromiza. El aroma es la parte más volátil de esta bebida. Después se le quita el alcohol y por último se le reincorpora el aroma. Se trata de la forma más respetuosa de tratar con el vino.

¿Pero por qué es tan difícil hacer vino sin alcohol?

El doble proceso de fermentación y desalcoholización complica mucho las cosas. El alcohol aporta una textura característica. Su densidad y peso en boca es notable, ya que su composición química difiere de la del agua. Al quitar esta sustancia a un vino, este pierde peso y se acentúa su acidez. Por ello es quien lo elabora debe ser muy hábil al suplir estas carencias. Algunas bodegas emplean sustancias como glicerol, azúcar o mosto concentrado tras la desaparición del alcohol.

Vino de la Patagonia

El vino está presente en muchas ocasiones que conllevan socialización Fuente: pinterest.com

Así es como intentan compensar la pérdida de volumen en boca y otorgar cierto dulzor. Las técnicas para luchar contra la acidez pueden ser diferentes en función del país donde se prepara el vino. También dependerá de qué busque exactamente el productor. El caso es que resulta muy difícil, por no decir imposible, que un vino sin alcohol replique al original. Para más inri, el productor busca evitar posibles oxidaciones o refermentaciones. El alcohol, al fin y al cabo, protege la bebida de los microbios.

¿Qué oferta existe?

El productor de Alemania Leitz, especializado en Riesling, posee su propio vino sin alcohol. La marca no es otra que Einz-Zwei-Zero y tiene un cero por ciento de volumen de alcohol. Bajo esta marca también prepara un rosado (0’5%), un Picor Noir (0’5%) y un Cabernet Sauvignon (0’5%). Además comercializa espumosos en lata.

vinos sin alcohol

Vinos sin alcohol en un supermercado/Fuente: @DFLab_Chile

La conocidísima Familia Torres también se ha embarcado en esta aventura. Su marca Natureo incluye un blanco y un espumoso de Muscat. Un rosado de Syrah y Cabernet Sauvignon. Por no hablar de un tinto de Garnacha y Syrah. Cada uno de ellos está totalmente exento de alcohol. Por último tenemos a Freixenet. El más navideño de la lista no se queda sin si Freixenet Alcohol Free White y Freixenet Alcohol Free Rosé. Si quieres conocer más de estos vinos no dudes en leer nuestro anterior artículo sobre los mejores vinos sin alcohol del mercado.

 

 

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