Caracoles y algunas recetas sabrosas

Gozan de una larga tradición porque antiguamente era un alimento atractivo para coger del campo con tan solo buscarlo tras las lluvias y echarlo a una bolsa de esparto. Sin embargo, este molusco gasterópodo de tierra fue cayendo en desuso y se prohibió su recolección silvestre para la venta. Pero desde que nacieron las granjas de cría, fue tomando mayor protagonismo en la cocina. Puedes encontrar en los supermercados ya preparados los caracoles y algunas recetas sabrosas con ellos te permiten consumirlos en variedad de salsas

En este artículo queremos que conozcas un poco mejor al caracol para que te atrevas a prepararlo en casa, con elaboraciones muy sencillas. Igualmente, ya existen en el mercado varios formatos de presentación, sean limpios y precocidos, congelados o frescos e incluso de abrir, calentar y comer. Indirecta o directamente, es un producto que se integra muy bien con la actual demanda del consumidor, que desea alimentos de pocas calorías y saludables. Justo lo que da este molusco.

Descubre los caracoles y algunas recetas sabrosas

Existen caracoles marinos, de agua dulce y, los más conocidos de tierra, de los que vamos a hablar a continuación, aunque las otras dos variantes también se usan en el mundo culinario. Eso sí, son productos más exclusivos, no tan fáciles de encontrar. Todos estos son moluscos gasterópodos caracterizados por su concha espiral que les protege. Se desplazan gracias a contracciones musculares onduladas de su parte inferior. En la boca poseen una estructura denominada rádula, con miles de dentrículos que les permiten raspar el moho de las rocas. Así se alimentan.

Foto: misanimales.com

En cuanto a la famosa baba del caracol, comercializada por sus excelentes propiedades para la piel humana y por otros beneficios, realmente se llama mucus. Durante el movimiento, producen esta mucosidad que les ayuda a regular su temperatura y ahuyentar insectos. Además, actúa como protector frente a bacterias u hongos, al tiempo que les permite liberarse de sustancias tóxicas.

Apuntados esos detalles, los caracoles y algunas recetas sabrosas con ellos se utilizan en el mundo gastronómico desde la época prehistórica. Era un alimento fácil de conseguir en tiempos de escasez alimentaria. Así, comerlos llegó hasta la Roma clásica, cuando se inició su cría en granjas o se inventó el primer utensilio para extraerlos de la concha. Las siguientes generaciones siguieron consumiendo el caracol de tierra, también por sus aportes en nutrientes. Apenas tiene grasa, pero sí es rico en proteínas de alto valor biológico, magnesio, potasio, calcio y hierro. Es de fácil digestión.

Preparación y recetario

A la hora de cocinarlos, lo primero es eliminar todos sus posibles residuos y la baba. Esto se consigue con chorros de agua inicialmente para después aplicarles una mezcla de sal, vinagre o limón. Se bañan los caracoles en este mejunje antes de poder cocerlos a fuego muy lento o al horno. No te preocupes si observas espuma saliendo de cada uno, es normal. El tiempo de cocción varía entre los 10 y 30 minutos, aproximadamente. Luego, puedes unirlos a un rico caldo o salsa, según el plato que desees obtener.

Caracoles en salsa / Foto: YouTube

Con estos caracoles y algunas recetas sabrosas que existen te vamos a mencionar algunas más conocidas, dependiendo de la zona geográfica donde se preparan. Empezamos en Riogordo, donde el 28 de mayo se festeja el Día del Caracol, elaborándose este molusco en un caldillo de matalahúva, cáscara de naranja seca, hierbabuena y guindilla. En cambio, en Murcia se toma en una salsa de tomates, mientras en la Comunidad Valenciana o Cataluña se incluye en arroces o guisos. Los malagueños preparan este manjar en una salsa de almendras especiada.

En otros lugares se elaboran con todo tipo de ingredientes, siempre en una salsa o guiso que puede llevar ajo, verduras, setas, salchichas, etc. ¡Disfruta con caracoles y algunas recetas sabrosas como estas!