Etiquetado Eco Score, ¿alternativa real?

El respeto por el medio ambiente se ha convertido en un punto fundamental de nuestras vidas. Cada vez estamos más preocupados por mejorar nuestro entorno y hacer un mundo mejor. Y, esto no es menos en el mundo gastronómico. Al ya más que conocido sistema Nutriscore se le unen otros muchos que pretenden mejorar su función. Por eso, muchos países de la Unión Europea estén adoptando el etiquetado Eco Score en muchos de sus productos. Seguro que te interesa conocer cuál es el impacto ambiental de todo lo que te llevas a la boca, ¿verdad?

¿Cómo funciona el etiquetado Eco Score?

Este sistema otorga a los productos alimenticios, además de las comidas ya preparadas, una puntuación de hasta 100 puntos, con códigos de colores que van desde el verde oscuro al rojo. Aunque, muchos de los consumidores lo conocen, sobre todo, por su sistema de ordenación por letras, de la A hasta la E. Sin embargo, para averiguar cómo se calcula este etiquetado hay que recurrir a una ecuación matemática; Eco Score = evaluación del ciclo de vida + puntos de bonificación – puntos deducidos.

En cuanto a la evaluación de vida (LCA) se refiere, debes saber que esta sirve para medir todos y cada uno de los aspectos ambientales de un producto. Es decir, desde la cuna hasta la tumba del alimento. El etiquetado Eco Score se basa en la categorización de alimentos realizada por Ademe. Dicha empresa ha evaluado el impacto medioambiental de, al menos, 2.500 categorías de productos. Por lo que, gracias a esta nueva herramienta, nosotros, como consumidores, vamos a poder conocer la huella ecológica de casi cualquier producto.

Etiquetado Eco Score

Etiquetado Eco Score. Fuente: Eco Score (pinterest.com)

Otros puntos a considerar

Ya has podido comprobar que el etiquetado Eco Score se centra en el análisis de varios aspectos para determinar el grado de impacto medioambiental que tiene un producto. Y es que, muchos de los entendidos europeos sobre este tema afirman que para determinar la puntuación de cada alimento hay que basarse en la combinación de datos del país de origen. De esta manera, se podrá determinar el impacto del medio de transporte de algunos ingredientes. Es decir, el cálculo para determinar la posición de cada producto en la escala Eco Score depende de todos sus componentes.

Otro de los puntos que se toman en cuanto para establecer un orden es el grado de reciclabilidad, el tamaño de los envases y el uso de materiales reciclados. Cuanto mayor sean los índices en estos aspectos, mejor consideración tendrá en la escala. Además, se tienen muy en cuenta el impacto que tiene cada producto en las especies en peligro de extinción. En resumen, este método de referenciación de alimentos tiene aspectos muy positivos si los encargados trabajan a conciencia. Ya que son puntos difícilmente demostrables.

Expansión por Europa

Aunque parezcan lo mismo, Eco Score y el Nutriscore son muy diferentes. Por lo que, llegan a los supermercados de forma independiente. Aunque el sistema común que la Unión Europea quiere implantar y que va a llegar a España en el primer cuatrimestre de este año es Nutrisocre, el etiquetado Eco Score está ganando mucha popularidad en algunos países de nuestro continente, como opción más gratificada. El país pionero en implantar este sistema en sus productos es Bélgica y los expertos aseguran que pronto llegará al resto de naciones. Además, la cadena alemana Lidl ha decidido apostar por este etiquetado en diversas gamas de productos que comercializará en sus supermercados de Berlín. De esta manera, van a ganar transparencia de cara a sus clientes para que ellos compren de forma más consciente. Y, dependiendo de la aceptación que tenga este sistema se ampliará al el resto del país, y más adelante a nivel continental.

La distribuidora belga Colruyt ha sido quien ha adoptado Eco Score en primer lugar. Lo que quieren conseguir es la evaluación de toda su gama de productos alimenticios de marca privada. Y es que, esta gran cadena de supermercados internacional lo ha implementado en más de 2.500 referencias de su marca Boni Selection. Además, como dato curioso, su lectura se realiza a través de su aplicación Smart With Food.

 

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El siguiente paso

Esta empresa persigue una apuesta muy fuerte por el respeto del medio ambiente. Lo que buscan es ayudar a los clientes a consumir de forma más consciente y sostenible. Y es que, Colruyt ha manifestado su intención de extender el servicio a productos de marcas tanto nacionales como internacionales antes del próximo verano. Y, en palabras del mismo director del proyecto en un comunicado, “la identificación de la huella ecológica en el embalaje de todos los productos alimenticios de marca propia está a la vuelta de la esquina”.

Etiquetado Eco Score

Etiquetado Eco Score. Fuente: Eco Score (pinterest.com)

Algo que todos conocemos es que los métodos de cultivo y crianza que se usan actualmente no son los más respetuosos con el medio ambiente. Por lo que, la implantación de este sistema de etiquetado Eco Score y otros métodos de identificación nos pueden ayudar a concienciarnos de comprar productos más comprometidos con nuestro entorno. ¿Crees que son una opción de la que te puedes fiar? Sin duda, con una buena investigación individualizada de cada producto se puede convertir en una idea fantástica.

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