Restaurantes y bares: retos para sobrevivir

Les toca reinventarse y readaptarse a los nuevos tiempos que corren. Restaurantes y bares españoles deben ir pensando ya en cómo actuar frente a la actual crisis vírica de la Covid-19. No les queda otra opción porque la otra alternativa es sucumbir ante las consecuencias de la pandemia. Ya lo dice el lema empresarial de renovarse o morir, pero en estas circunstancias tan extremas, cobra especial importancia. De encontrar una salida se trata. Con miles de establecimientos por todo el país totalmente chapados, ni siquiera el paso de volver a levantar la persiana sirve ya. Porque cuando el estado de alarma se dé por finalizado, ahí fuera los ciudadanos se enfrentarán a un mundo diferente, uno muy influenciado por el coronavirus y al que habrá que plantar cara. ¿Cómo lo hará la hostelería?

No bastará con reabrir locales

Ahora mismo las pérdidas son notables para los propietarios de restaurantes y bares inactivos, cerrados e incluso sufriendo la agonía del paso de los días sin poder volver a la actividad. No ingresan ni un euro pero, sin embargo, muchos dueños deben seguir pagando alquileres, gastos fijos de energía contratada, deudas con proveedores… Claramente, la situación es insostenible para esos que más tienen que hacer frente a los pagos y, además, no disponen de un fondo de emergencia. En sus planes, con casi total probabilidad, seguro que no entraba la idea dramática de verse obligados a cerrar y durante tantos días ya (más de 40). El futuro es poco esperanzador siempre a expensas de cómo vaya evolucionando la pandemia, aunque no todo está perdido.

Aunque, eso sí, no bastará con reabrir los locales para comenzar la más particular desescalada de la crisis para ir obteniendo ingresos mesa a mesa. Porque puede que haya cierto recelo o miedo a acudir a los restaurantes y bares por el riesgo de contagio, que no desaparecerá tras este confinamiento. Pero también porque esa recuperación será tan lenta como el levantamiento de la cuarentena en las próximas semanas. Todo irá a paso de tortuga, incluidas esas ganancias para poder sobrevivir en el escenario más complicado de la historia para el sector hostelero. Ese que ya debe tomar serias decisiones con la vista puesta en la reinvención actual y la adaptación a medio plazo. ¿Cómo? Pues a través de dos de los retos a los que se enfrentan los dueños. Marcarán el devenir, supondrán la supervivencia.

restaurantes y bares

Mesas separadas en un restaurante

Dos retos para restaurantes y bares

Los caminos que se abren desde ya mismo para un colectivo que aporta alrededor del 5 % al PIB son dos muy específicos y protagonistas de la época presente. Uno es el canal del servicio a domicilio, pero a través de una página web bien diseñada, que exponga perfectamente la oferta de menús y platos, así como otros aspectos relevantes. Luego, la otra vía de escape a esta crisis vendría ligada al establecimiento bien estudiado de las medidas de distanciamiento, prevención e higiene correctas en el local físico. Desde fogones de cocinas hasta mesas de comensales. Todo esto debería estar mimado, controlado e incluso con vistas a posibles mejoras.

Si estos dos retos quedan asumidos cuanto antes por restaurantes y bares españoles, empezarán a ver la luz al final de este túnel tan oscuro. Además, no necesitan demasiada inversión, pues la tecnología web para abrir un sitio sencillo pero útil y atractiva cuesta muy poco. En cuanto a la implantación de mayor distancia entre clientes, extremada desinfección de todas partes o uso de material de protección por cocineros y camareros, tampoco alcanzaría una cifra elevada. Siempre que el tema de instalar mamparas de separación entre mesas o en la barra no sea necesario. Todo sea cuestión de saber encontrar el equilibrio para sobrevivir, ya que muchos negocios en este grave estado no podrán permitirse invertir apenas para cumplir con esos requisitos.

hamburguesa

Camarero sirviendo una hamburguesa con guantes

Pedidos a domicilio en incremento, ¿por qué?

Muy probablemente sean impuestos por las autoridades gubernamentales a recomendación de los expertos sanitarios para poder reabrir al público. A partir de ahí, los locales que mejor se adapten a ello podrán disfrutar de más éxito con los clientes. Pero antes de que comience esa etapa, les toca sumergirse en el entorno digital para ofrecer sus platos a unos consumidores que ahora en confinamiento piden y bastante a domicilio. 

Aquí, los hosteleros tienes varios retos que asumir: que los emplatados y empaquetados sean más atractivos, que los envíos sean rápidos e incluso ofrecer manjares diferentes, con el añadido de ser más sanos. Si no se puede ir al bar, este va a casa, por dos motivos: mantener esa costumbre de disfrutar cada cierto tiempo de una buena experiencia gastronómica exterior, además de dejar por ese día apagados los fogones y la preocupación de qué cocinar.

En definitiva, restaurantes y bares pueden salir de esta UCI en la que se encuentran. Solo deben reaccionar rápido, buscar las soluciones tecnológicas actuales e ir más allá de la oferta culinaria. Porque cuando todo esto pase, al cliente le importará incluso más la salubridad del local para esquivar contagios que la propia comida. Ahora la pregunta es: ¿podrán reinventarse cumpliendo con estos dos retos? De ello depende la supervivencia en tiempos de coronavirus.