Todo el mundo ha disfrutado alguna vez de las largas sobremesas con la familia después de una espectacular celebración. Y, en muchas ocasiones suele haber un denominador común a nuestro lado: el carajillo. Esta bebida derivada del café aporta un toque fuerte a nuestro paladar además de calmar nuestra sed. Su origen está sujeto a varias teorías, muy diferentes y cada una más curiosa que la otra. Seguro que te interesa conocer cada una de ellas e incluso su método de preparación. Si eres un amante del cremaet, aquí vas a descubrir todo lo que necesitas saber sobre él.

¿Qué es el carajillo?

En primer lugar, esta bebida es conocida por diversos nombres según la localización geográfica española donde te encuentres en cada momento. Entre las distintas denominaciones seguro que alguna vez has escuchado cremaet, rebentat, cigaló o cremat. Y es que casi existen las mismas formas de llamarlo como teorías hay alrededor de su origen.

Carajillo

Carajillo. Fuente: calaixetdelaiaia.blogspot.com.es (pinterest.com)

Pero, al fin y al cabo, el carajillo es un café que va acompañado de una gran presencia de algún licor. Este, generalmente, suele ser brandi, aunque también lo puedes encontrar con orujo, ron u otros licores. Todo esto siempre va en comunión con tus gustos y el bar o restaurante donde quieras disfrutar de esta bebida. Su característica principal es que el alcohol es flameado, esto puede ser la única aportación nacional al mundo del café y sus combinados.

Origen del carajillo: de Cuba a Barcelona

Aunque, como ya te hemos comentado anteriormente, su origen es una incógnita, ya que existen numerosas posibles versiones, hay una que parece la más fiable. Esta afirma que el origen del carajillo se encuentra en Cuba, pues los combatientes en la Guerra de Independencia adquirieron la costumbre de tomar el café matutino mezclado con ron. El propósito de estos soldados al beber este líquido era darse el valor antes de entrar al combate. Debido al continuo consumo en este contexto, se bautizó a la bebida como “corajillo” o pequeño coraje, debido a que se trataba de un pequeño trago que se bebían en un vaso pequeño.

Pero, esta no es la única afirmación que se trata como su origen. La Enciclopedia de Barcelona afirma que el carajillo fue una costumbre adquirida por los trabajadores de la Estación de Francia, situada en la ciudad condal. Y es que, las personas que desempeñaban su jornada laboral allí tenían mucha prisa por incorporarse a sus puestos, por lo que no tenían tiempo de disfrutar del café y el licor por separado. Por lo tanto, pedían su trago todo junto y exclamaban “que ara guillo” que en español quiere decir, “que ya me voy”.

Carajillo

Carajillo. Fuente: pablorecetas.es (pinterest.com)

No solo para hombres

Según Ana Rodríguez Blasco, campeona del III Concurso Internacional de Kenmaets, el perfil del consumidor que suele pedir el cremaet suele ser el de los trabajadores de la zona que acuden a su bar de confianza a almorzar. Aunque, en la actualidad, las cosas están cambiando puesto que cada vez más mujeres están cogiendo la costumbre de disfrutar de un buen carajillo a la hora de almorzar.

Pero, el nacimiento de esta bebida estaba tan ligado a la cultura masculina que algunos expertos confirman que su raíz etimológica proviene del órgano reproductor varonil. Y es que, tanto en castellano como en español, la palabra utilizada para referirse a la combinación de café y licor es un diminutivo de una palabra popular para referirse al pene; “cigaló” y “carajo” respectivamente. Al fin y al cabo, el origen podría venir de la costumbre de servir este líquido en vasitos altos y delgados.

Elaboración

Pero, si tienes un duro día de trabajo y no dispones del tiempo necesario para acercarte a tu bar de confianza, puedes hacer tu propio carajillo en casa. Su elaboración es fácil, barata y accesible siempre que tengas alguna bebida alcohólica. Solo vas a necesitar 70 mililitros de café expreso, 25 de brandy o ron, según sea tu preferencia, 3 granos de café y 2 terrones de azúcar. A todo esto puedes incluir un poco de canela si quieres darle un toque dulce a tu elaboración.

Además, si ya eres un experto en este tipo de preparación puedes ampliar tus miras y practicas con carajillos más complejos. De hecho, existen multitud de posibilidades para elaborar esta bebida adaptándola a todo tipo de paladares. Entre los más conocidos está el carajillo valencia con media luna de naranja, el asiático con más de 50 años de antigüedad o el orofresa, que es una perfecta opción cuando deseas algo más dulce que el propio café, ya que incorpora Licor 43.

Carajillo

Carajillo. Fuente: Jessica Reyes (pinterest.com)

Después de haber descubierto todos los secretos del cremaet o carajillo, ¿no te apetece uno ahora mismo? Prueba a disfrutar de una de las bebidas con más historia de nuestra gastronomía y disfruta. ¡Dale un trago!

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