La trazabilidad alimentaria se está convirtiendo en uno de los grandes retos y oportunidades del sector agroalimentario. Cada vez más consumidores quieren saber no solo qué compran, sino también de dónde viene el producto, cuándo ha sido recolectado y cuál ha sido su recorrido hasta llegar al supermercado.
En este contexto, Alcampo ha presentado ALIVER, un sistema de trazabilidad digital desarrollado junto al IMIDRA, el CSIC y la UCAM que permite conocer en segundos el origen y recorrido de productos frescos de Madrid mediante códigos QR.
El sistema ofrece información detallada como la fecha de cosecha, el lote, la variedad del alimento, la distancia recorrida y hasta mapas interactivos que muestran el trayecto del producto desde el campo hasta la tienda.
Mucho más que información
La trazabilidad ya no es únicamente una obligación vinculada a la seguridad alimentaria. Se ha convertido en una herramienta estratégica para generar confianza, reforzar el valor de los productos de proximidad y mejorar la percepción de calidad por parte del consumidor.
Además, este tipo de tecnologías permiten poner en valor el trabajo de pequeños productores y acercar el origen del alimento al cliente final. En un momento donde el consumidor demanda transparencia y autenticidad, conocer la historia real de un producto puede influir directamente en la decisión de compra.
Trazabilidad alimentaria: tecnología y sostenibilidad
La digitalización de la cadena alimentaria también permite optimizar procesos logísticos y reducir errores. Sistemas como ALIVER reutilizan datos ya existentes para evitar duplicidades y ofrecer información útil en tiempo real.
La trazabilidad digital representa así un paso adelante hacia una alimentación más transparente, eficiente y conectada con el territorio. El futuro del sector alimentario pasa cada vez más por combinar tecnología, sostenibilidad y confianza.




