¿Cuál es la mentira publicitaria más insolente de 2021?

Tenemos varios candidatos a la mentira publicitaria más insolente de este año. Se trata de un mecanismo de denuncia a las prácticas menos éticas del mercado alemán que lleva una organización de este país. ¿Qué ha hecho Danone? ¿Engañan todas con los criterios de sostenibilidad? Vamos a verlo.

¿Mentira publicitaria?

Puede que hayas oido hablar de los Razzies, también conocidos como «los anti-oscar». Son los premios otorgados en Estados Unidos a las peores películas. Como es lógico, pocos son los cineastas y actores que se presentan para recogerlos. El caso es que en el mundo de la alimentación existe un certamen parecido. Así pues, la organización alemana pro-derechos del consumidor «Foodwatch«, cuenta con una iniciativa similar.

Cada año nomina a varios candidatos al Premio a la Mentira Publicitaria más Insolente. De esta forma, pretende «pintarle la cara» a las compañías que emplean publicidad engañosa y marketing poco ético. Como es comprensible, raro es que alguien los recoja. La edición de este año cuenta con varios candidatos muy interesante. Todos mienten en cuanto a supuestas propiedades saludables o el respeto por la Madre Tierra. Vamos a desgranarlos.

Agua Mineral Volvic de Danone

Esta candidata a la mentira publicitaria más insolente nos engaña en cuanto al cuidado del medio ambiente. La etiqueta garantiza que es climáticamente neutro (no emite co2 o el que emite es compensado). Sin embargo, desde Foodwatch señalan que las botellas de esta marca son de plástico no reciclable. Esto deja una gran huella ecológica en nuestro planeta. Por no mencionar todos los kilómetros que recorre en camiones desde Francia a Alemania.

mentira publicitaria

Botellas de Volvic/Fuente: @foodwatch_de

Cápsulas de café de Mövenpick

Supuestamente compostables. Una de las principales críticas a las cápsulas es que resulta prácticamente imposible reciclarlas. A pesar de que Mövenpick asegure que son reciclajes, Foodwatch lo niega. Afirma que deben ser incineradas con los desechos generales. Parece que la marca se aprovecha de vacíos legales. Es decir, los consumidores deben verificar localmente si la empresa de residuos de su zona apoya cierta normativa sobre reciclaje en Alemania.

cápsulas de café

Cápsulas de café/Fuente: Pixabay

Gominolas de frutas de Katjes

Comercializadas como si fueran un aperitivo saludable. ¡Lo cierto es que les 60% de su composición corresponde al azúcar! De hecho contienen un 30% más que las gominolas Haribo. Para más inri, el diseño de la bolsa es extremadamente atractivo para los niños. Consta de vistosos colores, un unicornio, estrellas… Sin lugar a dudas, un excelente candidato a la mentira publicitaria del año.

bolsas de gominolas

Bolsas de Katjes y de Haribo/Fuente: @HobbyDrifter en twitter

Barritas de proteínas de Pamela Reif:

Detrás de ellas está la YouTuber de fitness y estilo de vida Pamela Reif. Lo que ella sostiene es que el envase de estas barritas proteínicas está libre de plástico y es biodegradable. En realidad no es más respetuoso con el medio ambiente que la competencia, según la organización alemana. Aseguran que no se puede reciclar ni comportar y acaba incinerado en la planta de tratamiento.

Pechugas de pollo fileteadas Rewe

Anunciadas como climáticamente neutras cuando esto no se corresponde con la realidad. La industria avícola tiene graves consecuencias para el medio ambiente que no son compensadas. Rewe financia la protección de los bosques de Perú a través del Proyecto Tambopata. Con ello busca la neutralidad climática para su producción de carne. Sin embargo, según Foodwatch, este no ha frenado la deforestación.

¿Cuál de los cinco candidatos crees que merece el premio?

 

 

 

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