Sal del Himalaya, ¿vale lo que cuesta?

Muchas personas compran sal del Himalaya a precio de oro. Afirman que convierte sus platos en auténticas delicatessen saludables. Sin embargo, no hay evidencia sólida que demuestre los múltiples beneficios atribuidos a este mineral. A continuación te dejamos los datos para que decidas si te merece la pena pagar este cotizado polvo rosa. 

La cordillera más alta del mundo surgió del movimiento de las placas tectónicas en el Mesozoico. Dos placas chocaron entre el subcontinente indio y la meseta del Tíbet. Ambas llevan colisionando 65 millones de años apretándose constantemente. Es por ello que los sismos son frecuentes en la zona. De hecho, las montañas siguen elevándose (aunque a un ritmo muy lento).

Sal del Himalaya en un plato

Sal del Himalaya en un plato

¿Por qué hay sal en el Himalaya?

La presencia de sal en estos montes se justifica por los movimientos tectónicos. Cuando el subcontinente indio se separó de África, tras la ruptura Pangea, se desplazó hacia el norte. El océano que había donde emergió la cordillera se evaporó. Por ello es que hoy encontramos ahí la sal más cotizada. La mayor reserva de sal rosa se encuentra en Pakistán. Si bien es cierto que hay minas importantes en Australia, Murray, Perú y Maras, ninguna la iguala. La mina de Khewra se encuentra en la base la la cordillera y produce 350.000 toneladas cada año. Esta fue construida a mitad del siglo XIX por los británicos.

Valle en el Himalaya

¿Realmente es tan buena la sal del Himalaya?

No son pocos quienes atribuyen cuantiosos beneficios a su consumo. Desde regular el ph de las células a reparar el daño muscular, pasando por el aumento de la líbido. Hay tantos beneficios no contrastados como fuentes que los afirman. Estas sugieren que es beneficiosa para el sistema circulatorio. También señalan la reducción de los niveles de azúcar en sangre.

¿Qué fundamento tiene esta tesis? Los presuntos beneficios se discuten debido a la composición de la sal. La nutricionista Marta Lorenzo destaca sus minerales más allá del sodio. Esta es rica en sulfato de calcio, potasio, magnesio, hierro, manganeso, yodo, flúor, zinc, cromo, cobalto y cobre. A primera vista parece un superalimento.

Frasco con sal rosa

Frasco con sal rosa

No obstante, el consumo de sal se hace en dosis muy reducidas. No se puede notar su efecto. Para notarlo tendrías que tomarte un salero entero de golpe. Esta opción no solo no es agradable al paladar sino también dañina.

Muy cara

La comunidad científica señala a 84 minerales como responsables del color rosado. No obstante, estos solo constituyen alrededor del 2% de la sal. De ahí que hablemos de la bajísima proporción. Es por la creencia de que estos minerales nos ayudan que el precio es tan alto. En Mercadona, la sal del Himalaya cuesta 6,80 euros el kilo. ¡La sal yodada fina (la cual es marina) cuesta 0’24 euros! El cliente no paga por la sal, paga por mucho más. En Amazon está incluso más cara.

En el caso de la sal marina, esta se extrae dejando evaporar el agua de mar en lagunas poco profundas de gran extensión. La sal no tiene que recorrer mucho camino de la costa a cualquier provincia del interior. En cambio, la sal del Himalaya tiene que transportarse desde otro continente. Los barcos que la transportan cuestan dinero y emiten gases de efecto invernadero. Otra parte del precio la explica la sensación de salud que aporta al consumidor. Por no hablar de la estética del producto.

Salero relleno de sal del Himalaya

Salero relleno de sal del Himalaya

¿Merece la pena?

Los platos resaltan más llamativos con esta sal porque estamos acostumbrados a la blanca. Es por ello que cualquier plato salpimentado con ella parece de alta cocina. También se paga por el buen sabor. Si la pruebas es probable que aprecies cómo es más salada. Por ello necesitas algo menos de cantidad que de sal marina. Es recomendable para carne roja e igual el elevado precio pagado hace que sepa mejor.

Si aún estás dispuesto o dispuesta a pagar 6’80 en lugar de 0’20 por un kilo de sal tienes que tener algo en cuenta. Por muy buena que creas que es, abusar de ella conlleva riesgos. El consumo elevado de sal está vinculado con problemas de alta tensión arterial. Esto puede contribuir a provocar infartos al corazón o cerebrales. Incluso insuficiencia cardíaca.

Además se ha relacionado el abuso de esta con enfermedades como la osteoporosis, cálculos renales, empeoramiento del asma e incluso con algunos tipos de cáncer. Dejamos a tu elección pagar la diferencia de precio por esta sal del Himalaya. Si la compras, no abuses buscando minerales. Te puedes llevar un susto.