Dióxido de titanio, incógnita en la seguridad alimentaria

Cada vez se tiene más consciencia sobre los ingredientes que conforman los alimentos que comemos. Al final, nuestra dieta es parte fundamental de nuestra salud. En ese sentido y con el fin de continuar descubriendo qué compuestos son beneficiosos o no, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha publicado nueva información sobre el dióxido de titanio -también conocido como E171, que se trata de un colorante alimentario-. Desde la entidad europea se señala que, en calidad de aditivo, no puede continuar considerándose seguro. ¿Por qué? ¡Vamos a descubrirlo!

¿Qué es el dióxido de titanio?

Antes de entrar en materia, ¿qué es el dióxido de titanio? Como hemos dicho, también se puede llamar E171, y es un colorante alimentario. Lo cierto es que, además de estar presente en la cocina, también se puede encontrar en otros productos, como algunos cosméticos o medicamentos. En cualquier caso, su principal función es mostrar los alimentos en los que está presente de una forma más atractiva para el consumidor.

dióxido de titanio

El dióxido de titanio se encuentra en alimentos como chicles

Está autorizado como aditivo alimentario por la Unión Europea. Sin embargo, tras su evaluación de 2016, se decidió reevaluar el compuesto, para confirmar la seguridad del mismo. De hecho, hace ya varios años que en Europea existe un debate acerca de si se debería usar en la alimentación o no. Francia, por ejemplo, desde la Agencia Francesa para la Alimentación, el Medio Ambiente y la Seguridad de la Salud Laboral (ANSES), quiso prohibir este producto al no saberse con certeza sus riesgos para la salud.

Dióxido de carbono, sobre la cuerda floja

Fue a petición de la Comisión Europea (CE) que la EFSA volvió a revisar la evaluación que ya se había hecho en 2016 y que especificaba, según la misma EFSA, “la necesidad de realizar más investigaciones para colmar las lagunas de datos”. Así ha sido cómo se ha actualizado el riesgo de consumir dióxido de titanio como aditivo alimentario. De hecho, el profesor Maged Younes, presidente del panel de expertos de la EFSA sobre aditivos alimentarios y aromatizantes (FAF) ha aclarado la razón de esta noticia.

“Un elemento crítico para llegar a esta conclusión es que no pudimos excluir los problemas de genotoxicidad tras el consumo de partículas de dióxido de titanio”, explicaba. Es importante señalar que, aunque no es un peligro como tal, “tras la ingestión oral, la absorción de las partículas de dióxido de titanio es baja, pero pueden acumularse en el organismo”.

Antes mencionábamos un concepto un poco más técnico: genotoxicidad. ¿Y qué es la genotoxicidad? Es, en palabras de la entidad europea, “la capacidad de una sustancia química para dañar el ADN, el material genético de las células”. Es importante conocer el nivel genotóxico de una sustancia, porque en algunos casos puede aumentar el riesgo de padecer ciertas patologías.

En lo que se refiere al E171, las pruebas no fueron del todo concluyentes, por lo que “no podíamos descartar la preocupación por la genotoxicidad y, en consecuencia, no podíamos establecer un nivel seguro para la ingesta diaria del aditivo alimentario”. Sabiendo esto, los Estados miembros de la Unión Europea podrán estudiar cuidadosamente las medidas más adecuadas para poder establecer una Ingesta Diaria Admisible -IDA-.

¿Qué alimentos contienen E171?

Después de conocer que este compuesto ya no se considera seguro como aditivo alimentario, la primera duda que surge es: ¿y qué alimentos contienen dióxido de titanio? Principalmente, se encuentra en productos de panadería fina, salsas, golosinas y chicles. La cuestión, entonces, es: ¿recomienda la EFSA dejar de comer estos alimentos? No estrictamente, pero según sus declaraciones queda claro que cuanto menos consumas este tipo de productos, mejor.

Varios expertos del tema se han pronunciado acerca de esta noticia. Entre ellos, Miguel Ángel Lurueña, doctor en Ciencia y Tecnología de Alimentos, que ha explicado a la perfección qué significa exactamente que el dióxido de titanio no sea considerado ya seguro.

Sea como sea, la idea es entender que, conociendo la información que ha puesto a nuestra disposición la EFSA, se regule el consumo de estos alimentos, con el fin de eliminar de nuestras dietas un compuesto como es el dióxido de titanio. ¿Vas a dejar de comer los productos mencionados arriba que contienen dicho colorante? 

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