Leche de camella: ¿nuevo ‘superalimento’?

De África Oriental, de esos países cuyo paisaje está decorado de extensas e interminables dunas arenosas y de un animal utilizado como medio de transporte. La leche de camella podría entrar a formar parte de nuestra alimentación como un novedoso gran producto lácteo. Todo gracias a su alto potencial en nutrientes y lo que ello conlleva. Si bien es cierto que algunas empresas ya utilizan esta materia prima para obtener distintos productos, todavía es muy desconocida, aunque en un futuro puede no serlo tanto. En este artículo te contamos todo sobre el nuevo ‘superalimento’ extraído del dromedario.

El ‘oro blanco’ o un regalo de Alá

Antes de abordar de lleno el tema de la leche de camella, cabe poner en contexto la importancia del animal dentro de las zonas que se caracterizan por sus climas áridos y secos. La extracción del denominado ‘oro blanco’ de este dromedario se ha mantenido durante siglos como un recurso muy útil. Habitantes y nómadas campantes de esos países africanos como Kenia o Somalia lo han utilizado para alimentarse en las largas travesías. Dado que el desierto es un terreno complicado, sacarles el máximo provecho a estos rumiantes se puede considerar una gran ventaja contra la sequía y la migración. Así lo explicaba a Reuters Piers Simpkin, coordinador principal de la FAO en la región keniata:

“Los camellos están muy bien adaptados al cambio climático y han evolucionado durante milenios para sobrevivir en climas cálidos y secos”

Pero esta leche no solo resulta indispensable en esas naciones africanas, pues también en algunos países árabes se la considera como un regalo de Alá. Sus grandes beneficios por sus propiedades lo justificarían y ahora, es el mercado europeo u occidental el que mira con buenos ojos este lácteo. Aquí en España, podemos destacar su presencia en las Islas Canarias, donde explotan la leche de camella desde 2004. Mientras tanto, en lugares más lejanos como California, las celebrities la han popularizado al tomarla. ¿Por qué? Continúa leyendo.

leche de camella

Botes de leche y un camello / Foto: camelpark

Propiedades de la leche de camella

Del mamífero rumiante y, concretamente, de la hembra, se extrae una leche rica en hierro, vitaminas B y C o el elemento más destacado de este lácteo: el calcio. Sin embargo, se diferencia de otras leches como la de vaca porque contiene menos grasas, aunque es ligeramente más salada. Hay que poner en valor su gran poder nutricional contra las alergias, además de su característica afrodisíaca. Puede utilizarse así como un alimento sustitutivo de la leche materna para los bebés lactantes alérgenos.

Eso último se explica porque la leche de camella posee betalactoglobulina, lactoferrina o lisofina, unos componentes positivos en cantidades elevadas. La primera mencionada no está presente en la de vaca ni en la materna. Pero no es la única ventaja de tomar esta bebida, pues desde la FAO resaltan una vitamina C tres veces más rica, que fortalece el sistema inmune, o también la mayor presencia de tiamina.

leche camello polvo

Leche en polvo / Foto: Amazon

Por otro lado, su digestión resulta más sencilla que las otras leches. Igualmente tiene propiedades antioxidantes e incluso sus ácidos esenciales como el Omega 3 son interesantes para la salud del corazón. Otros estudios han revelado que la leche de camella puede ser una mejor alternativa para personas diabéticas, que al tomarla reducirían sus necesidades de insulina diaria.

¿Qué productos hay ya de este lácteo?

En distintos formatos de elaboración de productos finales, con este lácteo se comercializan ya cafés, helados o barras de chocolate. Pero también otros alimentos más sorprendentes como pizzas, queso blanco y kéfir. De estos dos últimos junto al tradicional yogur se encarga, por ejemplo, una empresa de Egipto. Aunque, por supuesto, también se puede comprar leche fresca líquida del animal en los mercados africanos. Cuesta tan solo un dólar cada litro, mientras en países como EE.UU puede subir su precio hasta los 60 dólares. Incluso está disponible en polvo a través de Amazon.

Para resumir en pocas palabras, este es un negocio en constante crecimiento, a pesar de que todavía el ordeño de la leche de camella se procese de manera rudimentaria. Los mismos ganaderos venden su materia prima a mercados tanto locales como nacionales y Somalia es una de las regiones donde más presencia tiene este lácteo. Allí reside la población de camellos más grande del mundo, con más de 12 millones. Así, África vuelve a mostrar su poderío en ‘superalimentos’ como ya lo ha hecho con el teff o el baobab.