Miel de la Alcarria: todo un éxito global

La miel de la Alcarria es posiblemente la más conocida en España. La variedad floral propia de esta biorregión manchega es la que logra crear el paraíso de Winnie the Pooh. En este artículo repasamos las características que hacen tan deliciosa esta miel. También comentaremos el éxito de Nectarius, la mejor miel de lavanda del mundo. Todo ello sin dejar de lado el peligro que corren las abejas actualmente.

¿De dónde viene la miel de la Alcarria?

Se trata de una biorregión o comarca repartida entre Guadalajara y Cuenca. Su principal característica es la variedad de plantas aromáticas silvestres que en ella se encuentran. De ahí procede el exquisito aroma de las mieles elaboradas en la zona. Algunas de ellas son muy conocidas: romero, espliego, tomillo y lavanda.

La geografía de estos 8.819 km cuadrados es clave. La orografía se caracteriza por páramos, montes y valles en una altitud entre los seiscientos y mil cien metros. El clima del lugar es el mediterráneo continentalizado, tan característico del interior de la Península Ibérica. 

¿Cómo es esta miel?

La miel de la Alcarria procede únicamente del néctar floral y su consistencia varía. La podemos encontrar fluída, viscosa o cristalizada. De hecho, la cristalización es un cambio físico que asegura la autenticidad del producto. En el caso de esta miel la cristalización es fina, cremosa y suave.

Paisaje de la Alcarria

Paisaje de la Alcarria

Para envasar la miel de La Alcarria no se emplean temperaturas que superen los cuarenta y cinco grados. Así conserva todas sus propiedades y evita la pasteurización. Esta alteraría las propiedades y aromas del producto.

Por lo general se habla de tres tipos, según el origen floral:

  • Miel monofloral de romero
  • Miel monofloral de espliego
  • Miel multifloral (hecha con distintas clases de flor)

Reconocimiento y casos de éxito

La miel de La Alcarria no es una cualquiera. Fue la primera Denominación de Origen de miel reconocida por la Unión Europea. Esta fue creada en 1992. A ella se adhieren 28 empresas de los 280 municipios donde se produce esta miel tan especial. De hecho, la mejor miel de lavanda del mundo proviene de esta comarca.

Tarros de miel

Tarros de miel

La localidad conquense de Cifuentes es la que ha visto nacer a Nectarius. Los premios Great Taste de Londres le otorgaron el honor de ser la mejor miel de lavanda de 2019. El proceso de valoración es muy riguroso, ya que dura 75 días. Además, participan más de 500 jueces en él. Todos son personalidades reconocidas en el mundo de la gastronomía (chefs, restauradores, críticos, periodistas…).

La empresa Alcarria Esencial Nature se encuentra junto al Parque Natural del Alto Tajo. Javier Marigil es el emprendedor sin el cual no hubiera sido posible el logro. El reconocimiento le ha pillado por sorpresa porque solo lleva cinco años dedicándose a la apicultura. Siempre se ha sentido confiado en que su “tierra alcarreña y sus abejas serían capaces de lo mejor”. Está muy agradecido por el premio.

Define Nectarius como una miel de autor. Esta rescata el sabor que él recuerda de su infancia (tiene 59 años). También enfatiza en que hace uso de las técnicas de sus ancestros con las garantías de calidad y trazabilidad actuales. Para elaborar su miel de lavanda selecciona encarecidamente las floraciones y controla los tiempos de extracción.

Abejas en peligro

Conviene recordar el preocupante descenso en las poblaciones de este insecto alrededor del globo. Los principales motivos que lo explican son el uso masivo de pesticidas y el cambio climático. Esto es grave por el riesgo que supone para el resto de especies incluyendo los humanos. Greenpeace ha efectuado un análisis de la situación.

Abejas haciendo miel en el panal

Abejas haciendo miel en el panal

La organización asegura que el 75% de los alimentos que consumimos dependen de la polinización. También estima en 2’4 millones de euros la actividad polinizadora en la agricultura española. Lo más alarmante de su estadística es que cifra el declive de las poblaciones europeas. Se calcula que un 37% de ellas están en riesgo.

No todo está perdido. Cada vez son más las iniciativas que buscan cambiar esta realidad. Si la agricultura es el principal problema, también es la principal solución. Ideas como la cubierta vegetal en viñedos protegen los cultivos de las plagas mientras conservan la biodiversidad. El principal reto será aumentar la productividad de la agricultura ecológica. Gracias a alternativas como esta podremos seguir disfrutando de la excelente miel de la Alcarria.