Riesgo en carnes rojas: nuevo estudio

¿Tienen suficiente fundamento las investigaciones que, hasta el momento, han recomendado reducir el consumo de productos cárnicos, en concreto, por el riesgo en carnes rojas para la salud? Pues para muchos académicos y científicos que compartieron en su día las conclusiones de esto sí, pero para un nuevo estudio internacional no. Este martes 1 de octubre, la revista Annals of Internal Medicine ha publicado el hallazgo de que, en general, ningún beneficio se ha descubierto al reducir o dejar de comer este tipo de carne. Así, vuelve a abrirse el debate entre defensores y detractores en este tema. ¿Cuál es el consumo que se recomienda?

¿Realmente existe riesgo en carnes rojas?

Durante años, varias organizaciones han asegurado que sí existe riesgo en carnes rojas y procesadas para la salud humana, concretamente en el incremento de poder sufrir enfermedades cardiovasculares. Pero también algunos tipos de cáncer. La Organización Mundial de la Salud (OMS), la Sociedad Estadounidense contra el Cáncer (ACS, en inglés) o la Asociación Estadounidense del Corazón así lo han expresado en todo este tiempo. No obstante, tras la labor del grupo de investigadores denominado NutriRECS, de la Universidad de Dalhousie (Canadá), han revelado lo contrario. Más bien lo desmienten.

Bradley Johnston, líder de la investigación, asegura que “la certeza para demostrar estas reducciones de riesgo fue entre baja y muy baja”, en referencia a los beneficios de eliminar estas carnes de la dieta. Realmente, las conclusiones dicen que solo al tomar grandes muestras de población se observan esas ventajas, algo diferente en casos individuales. Por tanto, no tiene sentido recomendar no comerlas o disminuir su consumo.

Pero la polémica está desatada y el debate, muy abierto. “Esta es una recomendación de salud muy irresponsable. Es desconcertante, dada la clara evidencia del daño asociado al alto consumo”, alegó el doctor Frank Hu, de la Universidad de Harvard. En esa misma línea, Marji McCullough, de la ACS, señaló que “lo que están diciendo es que el riesgo con el que todo el mundo está de acuerdo es aceptable para las personas”.

Acudiendo a la diferenciación entre carnes rojas y blancas, cabe recordar lo que hasta ahora siempre se ha asegurado: las primeras tienen más grasas y mayor cantidad de purinas. Estas contribuyen a que se forme ácido úrico, elemento que en exceso está relacionado con enfermedades del corazón.

Ternasco de Aragón

Plato carne / Foto: Ternasco de Aragón

Las ‘carnes con estilo’ de dos IGP españolas

Dejando a un lado ese riesgo en carnes rojas, lo haya o no, las últimas tendencias cárnicas pasan por comer estos productos acudiendo al disfrute, la comodidad, la sostenibilidad y el aporte nutricional. Esas principales demandas del consumidor han sido motivo de una campaña promovida bajo el título de ‘Carnes con estilo’. Las Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP) Ternera Gallega y Ternasco de Aragón están poniendo en valor así las características particulares de sus carnes de cordero y vacuno. Estas son ricas en proteínas, vitaminas y algunos minerales como el fósforo, el zinc o el magnesio. Además, poseen menor grasa que otras razas.

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