Sal sin microplásticos, existe y así es

La sal sin microplásticos sería lo ideal. Seguramente pienses que la sal que consumes es limpia. Por desgracia, un estudio reciente calcula que el 90 % de la sal que consumimos está contaminada. Es probable que hoy ya te hayas tragado estas partículas mientras comías. Debemos encontrar alternativas a estos alimentos contaminados a la par que limpiamos los mares. De la Conca es un claro ejemplo de marca preocupada por este asunto que ofrece respuestas. ¿Quieres saber por qué su sal es tan especial? Aquí abajo te lo explicamos.

Están por todas partes

Como ya mencionamos en el artículo sobre microplásticos en peces, este es un problema que lleva poco tiempo investigándose. Y es que aún no se conocen las consecuencias que puedan tener estos sobre la salud humana. Lo que sí tenemos claro es que las cifras son preocupantes. Según la revista, un estudio de la Universidad e Incheon y Greenpeace, el 90 % de las marcas de sal los contienen en menor o mayor proporción. Por ejemplo, ¡en Asia se estima que una persona puede consumir dos mil microplásticos al año! En el caso de España se estima en 510 partículas microplásticas.

Ya hay en marcha programas para reducir estos residuos de la mano de la Unión Europea. El Parlamento Europeo aprobó prohibir de cara a 2021 los objetos de plástico de un solo uso para las pajitas. No obstante, en el ambiente hay tanto plástico que llevará muchísimo tiempo eliminarlo. Por ello nacen alternativas desde el sector privado, como De la Conca, para evitarlos en la medida de lo posible. Su eslogan “ecológicos, sostenibles y Mediterráneos” plasma bastante bien la filosofía de la empresa. Veamos qué es lo que ofrece.

Sal sin microplásticos, del manantial a tu mesa

Sus productos se dividen en ocho categorías. Infusiones, patés vegetales, chocolates, packs y pastas forman parte de la lista. Sin embargo, hemos venido aquí a hablar de sal. La presenta en distintas variedades. En primer lugar, hablamos de la sal de hierbas, que es una idea excelente si te encantan las comidas especiadas y el picante. Es el resultado de sales fósiles y de hierbas arómáticas. Su contenido en sodio es bajo y la recomiendan para quienes cuiden su tensión arterial. Las hay de todo tipo: para pescado, carne, ensaladas, con chili, con chili y jengibre, mostaza y laurel…

Sal de manantial

Sal de manantial de De la Conca / Fuente: @delaconca

En cambio, las sales de manantial proceden de ríos subterráneos de agua dulce que bordean depósitos de sal fósil. Al estar aislados del exterior se obtiene de ellos una sal muy pura sin contaminantes plásticos. Hay que tener en cuenta que en la tierra también se han encontrado microplásticos. ¡De hecho, puede haber entre 4 y 23 veces más que en el mar! Sus envases tampoco tienen plástico, por lo que no tienes que preocuparte.

Otras dos clases

Ofrecen varias clases de sal sin microplásticos de manantial como escamas de sal ahumada y escamas de sal blanca. Su venta estrella es la del pack que contiene un envase de cada una de estas dos más uno de sal rosa del Himalaya. Cuesta 7,45 €. Sus productos más baratos de la gama son la sal gruesa o la sal fina de manantial. Su precio es de 2 € por kilo. También ofrecen variedades menos conocidas como sal negra del Himalaya o sal de gema “light”. 

Sal rosa

Sal del Himalaya en un plato

Por último, nos adentramos en su apartado de escamas de sal. Difieren de las dos mencionadas anteriormente en que son un producto más gourmet, por así decirlo. Esta sal se derrite en el plato, según la web. Crea una capa uniforme que aporta un extra de sabor a las comidas. Estamos hablando de escamas de sal condimentadas. Así pues, las encontramos con boletus y ajo, limón y laurel o con chili y pimienta. También las tienen con algas, hibisco y salvia y los aderezos para carne o pescado, mencionados en el anterior apartado.

Reducción de emisiones y economía circular

Sin lugar a dudas, la ya aludida filosofía de la empresa es fundamental para comprenderla. Su compromiso con el medio ambiente se basa en puntos muy concretos. Su principal cometido es la reducción de emisones de CO2. De hecho, su objetivo es ser una entidad carbono neutral este año. Lo conseguirán plantando árboles para compensar las emisiones que han necesitado. Para esta reducción también apuestan por la economía circular en la que se extienda el ciclo de vida de los productos. Esta se basa en los siguientes puntos:

  1. Mantener productos y materiales en uso
  2. Regenerar sistemas naturales
  3. Eliminar residuos y contaminación desde el diseño
Sal de hierbas

Sal de hierbas / Fuente: @delaconca

En resumidas cuentas, su catálogo de sal sin microplásticos cuenta con una amplia variedad apta para sibaritas. Es difícil que no tenga al menos un sabor que pueda gustarte. Puedes encontrar sus productos en Carrefour, SuperDino y tiendas especializadas en productos bio como Naturasi. Además, el resto de sus productos también carecen de plástico en el empaquetado y reducen las emisiones. Enfatizan en que consumiendo patés vegetales contaminas ocho veces y media menos que con el de carne. Las bolsas de sus infusiones las hacen con celulosa compostable sin plástico. ¿A qué esperas para echarles un vistazo?