¿Por qué el ser humano se volvió sedentario?

¿Por qué el ser humano se volvió sedentario? Según la teoría que vas a descubrir, el ser humano se asentó para disponer de mayor cantidad de granos con los que elaborar cerveza. Su disposición en estado salvaje estaba sujeta a múltiples vaivenes: plagas, animales, condiciones climáticas… Por no hablar de las distancias que tenían que recorrer nuestros ancestros a pie para recolectar un poco de grano (¡hasta 60km!). Posiblemente tengamos que agradecer la agricultura a este brebaje que nutría y emborrachaba a nuestros ancestros.

Teoría de por qué el ser humano se volvió sedentario

La teoría más aceptada sobre el sedentarismo es que los cambios climáticos empujaron al humano a asentarse. Vieron reducido su alimento en el mundo natural y por ello empezaron a cultivar alimentos y criar animales. No obstante, muchos estudios no están de acuerdo. Hay cierto consenso sobre que los cambios climáticos nunca fueron determinantes para la sedentarización humana. Todo apunta a que las razones fueron primordialmente culturales, ya que aún había suficiente alimento en el entorno.

Granos de cebada

Granos de cebada

Kartz y Voigt son los autores de un importante artículo sobre este tema de los años ochenta. Para ellos las clave de por qué el ser humano se volvió sedentario fueron dos. Hablan de la germinación y la fermentación del grano. Todos los hallazgos demuestran que el humano empezó a alimentarse de cultivos miles de años después de conocer estos procesos. Por ello es que el uso de los cereales no comenzó en el Neolítico, sino en el Epipaleolítico. Esta fue una etapa de transición.

También se la conoce como época natufiense. Este nombre procede del yacimiento israelí de Wadi-en-Natuf. En este se han hallado granos de la época de ocho especies que difieren de las variedades silvestres. Por ello es que se habla del comienzo de la agricultura. No obstante, los restos humanos indican que la dieta apenas ingerían cereales. Hablamos de hace aproximadamente trece mil años atrás.

Gachas y cerveza

Ambos investigadores enfatizan en que el hombre ya sabía hacer gachas. Este proceso es muy similar al de la cerveza. Primero molían el grano germinado o no. Después, mezclaban el resultado con agua en una bolsa de piel o un recipiente de madera. Posteriormente, introducían piedras calientes sacadas del fuego para llevar el líquido a ebullición. 

Para elaborar cerveza, ambos antropólogos añaden un paso. Sugieren que dejaban el líquido a la intemperie por la noche para que lo infectasen levaduras salvajes. Ellos dudan que estos seres humanos enfatizasen en el pan en lugar de la cerveza. La razón es la ausencia de granos quemados por el fuego entre los restos orgánicos que nos han llegado. No obstante, tampoco aportan pruebas definitivas de que la cerveza empujase a la domesticación del trigo y la cebada.

Tablilla mesopotámica en escritura cuneiforme

Tablilla mesopotámica en escritura cuneiforme

Y es que el profesor Joseph H. Reichhof de la Universidad de Munich tampoco ve suficiente la explicación de los cambios climáticos. Sugiere que el ser humano se especializó en el cultivo de los granos para poder celebrar banquetes y emborracharse con más facilidad. Con la sedentarización se acabaría produciendo un excedente de grano. Este es el motivo por el cual aparecieron las clases sociales. Las dominantes podían cerrar tratos con otros asentamientos, como acuerdos matrimoniales favorables, en estos banquetes.

Además, la relaciona con los chamanes. Estos conocían de sobra sustancias con las que se produce un abandono del cuerpo y la llegada a un estado de trascendencia. Se fomentaba la unidad del grupo mediante la alcoholización y la alegría colectiva. Claro está que al principio debían racionar la cerveza. Antes de cultivarla en grandes superficies no disponían cantidad suficiente. 

Evolución histórica de la cerveza

Es tan antigua que sus alusiones junto a la cebada en el Código de Hammurabi son constantes. También aparece en la epopeya babilonia de Gilgamesh. En Egipto era monopolio del faraón, aunque quienes se lucraban eran los sacerdotes. Se trituraban trigo, cebada y mijo. Después se separaba una parte, se humedecía y se dejaba al sol mientras el resto se tostaba ligeramente. El tueste evitaba que las encimas se destruyesen. Tras ello se fermentaba con agua y se le añadía levadura de cerveza o cerveza vieja. 

Cerveza actual.

Cerveza actual

El resultado era un líquido muy espeso que había que beber con pajilla. Su graduación se acercaba a los quince grados, a diferencia de la mesopotámica que era más suave que la actual. Los griegos se aficionaron a esta bebida. A pesar de ello quienes la llevaron a nuestra península fueron los fenicios. Sin embargo, no gozó de gran fama en el mundo clásico. Para ellos era cosa de bárbaros, galos y germanos “incivilizados”. En el medioevo la elaboraron mujeres como tarea doméstica hasta el siglo XII. 

En el siglo XIII se profesionalizó y llegó a ser similar a la actual. Los monjes aportaron avances como el lúpulo y flores aromáticas. Ya en el siglo XIX llega la cerveza actual con los estudios sobre fermentación de Luois Pasteur. Se la libró de gran cantidad de alcohol.

Hoy en día es una de las bebidas más famosas del mundo. Si avanzan las investigaciones al respecto, igual algún día brindemos con ella por la civilización que puede que nos haya dejado. Por qué el ser humano se volvió sedentario tiene en esta teoría un motivo vinculado al paladar.