El vino no es saludable ¿o sí? Los matices

Habrán oído hablar que una copa de vino al día puede ser bueno para la salud. No nos engañemos, el alcohol que hay en el vino no es saludable para nuestro organismo. Es difícil encontrar estudios serios que afirmen que una copa o más resulten beneficiosos al cuerpo humano. Debemos entender esta recomendación como un consejo que, sí se bebe con moderación, no es muy perjudicial. A cambio, y si bebemos con cuidado, recibimos dosis de placer y de socialización en el momento de disfrutar del vino que también, en otro orden de cosas, son saludables para el conjunto de nuestra salud. Quizá no para todos, pero si para muchos les hace feliz compartir una copa de vino con amigos y familiares.

Qué dicen los estudios científicos

El vino tinto nos proporciona compuestos antioxidantes, potasio y su valor en calorías es bajo. En este sentido, tomando con moderación, no debería ocasionar problema a una persona adulta que no tenga patologías, en especial hepáticas.

El tinto tiene un gran aporte de polifenoles, estos nos ayudan a reducir el nivel de grasa, así como algunos estudios le confieren efectos antienvejecimiento. De todas formas, la cantidad de polifenoles que nos aporta una o dos copas de vino no tienen efectos significativos en nuestra salud. También es cierto que los polifenoles los podemos encontrar en algunas frutas y sin necesidad de ingerir alcohol. Por tanto, el vino no es saludable en comparación con otros alimentos sustitutivos para aportar esos nutrientes.

En realidad, hay infinidad de estudios que recomiendan beber con moderación y conseguir beneficios en nuestra salud pero también los hay en sentido opuesto. Estudios neutrales indican que hay mayor riesgo de contraer enfermedades si se consume alcohol aunque sea con pequeñas cantidades. Es decir, todo indica que no hay una frontera donde consumir una copa es bueno y tres sea malo a nivel del organismo y si hay más consumo es simplemente más perjudicial.

Joven y tinto mejor que crianza o reserva

Según un reciente estudio realizado en la CQ Universidad de Australia, y después de haber trabajado en el análisis del vino, han llegado a las siguientes conclusiones. En primer lugar que los vinos tintos  jóvenes son más saludables que los que tienen guarda. Todo ello se basa en la cantidad de trans-resveratrol, un componente que encontramos en los vinos tintos con efector cardiovasculares positivos. En concreto el trans-resveratrol tiene efectos antiinflamatorios, cardiovasculares y antidiabéticos.

Según el responsable de la investigación, el Dr. Naiker, “cuanto más consume este compuesto en sus alimentos o bebidas, se percibe que le brinda mejores beneficios para la salud”. El doctor ha demostrado que a medida que el vino envejece va perdiendo este compuesto. La reducción del trans-reverastrol pasados 16 meses de guarda desciende un 75% en el mismo vino.

Foto: CQ University

doctor naiker
El Dr. Naiker / Foto: CQ University

El estudio publicado en el Australian Journal of Grape and Wine Research ha encontrado que la concentración pasado más tiempo puede llegar a reducirse hasta el 96% siendo casi inexistente. Por otro lado, el estudio llega a la conclusión de que, después de estudiar diferentes vinos elaborados con variedades de uvas diferentes, la diferencia con este componente es inapreciable.

Mejor momento para beberlo

Aunque son consejos de sentido común es muy importante recordar que las personas con patologías hepáticas y diabetes no deben consumir alcohol sin autorización médica. La Organización Mundial de la Salud recomienda no exceder de 30 gramos diarios por persona del género masculino adulto y de 20 gramos diarios en el caso de las mujeres adultas. Es importante tener en cuenta que el peso de la persona es importante, es decir, si una persona tiene un peso de 50 Kg esta ingesta debería reducirse considerablemente. Por tanto, en estos casos el vino no es saludable. 

Es recomendable tomar el vino durante las comidas y no en la mañana. Sin casi comer, el vino tiene un efecto más directo en el hígado. El proceso de la digestión ralentiza el aporte de alcohol en sangre, siendo más paulatino y fácil de asumir para el organismo.

copa de vino

Copa de vino

Sin alcohol, ¿el vino no es saludable?

Una de las alternativas que, actualmente, está cogiendo fuerza es el consumo de vinos desalcoholizados. Estos vinos tienen un alcohol de 0,0% y continúan aportando los beneficios del resto de los componentes de la bebida. Así que, en este caso, ¿el vino no es saludable tampoco? Aquí la postura puede ser más abierta.

Hay muchas opciones de estos tipos de vinos y están consiguiendo organolépticamente ser muy aceptados por el mercado. Es obvio que no es lo mismo pero sí puede sustituir o reemplazar totalmente o en parte el consumo de los vinos tradicionales. Cada vez más bodegas desalcoholizan algunos vinos ofreciendo multitud de opciones en tintos, blancos, vinos espumosos… Así que afirmar que el vino no es saludable siempre hay que cogerlo con pinzas, ya que depende de los casos.