Salsa de soja, ¿sabes cómo es?

Cada vez son más los consumidores de la salsa de soja en Occidente. Muchos de estos nuevos comensales llegaron a conocer este condimento gracias a la propagación de la comida japonesa en todo el mundo. Pero pocos saben que, como muchos alimentos como la pasta o los kiwis, la esta salsa también proviene de China. Su origen tiene más de 2500 años. En esa época mucha población china adquirió el budismo como religión y muchos de ellos se pasaron a ser vegetarianos. En ese momento, las salsas para condimentar incorporaban carne, por este motivo se elaboró una con la soja como sustitutivo. Descubre aquí cómo es y lo que aporta.

Su elaboración

Aunque actualmente la producción de la salsa de soja se ha modernizado, los fundamentos y sus bases son los mismos que en sus orígenes. Sus ingredientes son cinco: soja, trigo, agua, sal y el koji (aspergillus sojae) o levadura. En este último ingrediente y como casi en todas las elaboraciones donde participa la fermentación, cobra mucha importancia la levadura. Sin duda, el koji y su función en el proceso marca la diferencia entre unas elaboraciones y otras.

El proceso comienza con el cultivo del hongo Koji durante 3-4 días. Por otro lado, se cuece la soja y trigo (algo machacado) y se dejan que ambos absorban gran parte del agua. Una vez pasados esos tres días, se añade el koji al agua con sal, soja y trigo. Esta masa producida se llamada “Moromi”. Gracias a la propagación rápida del koji se producen las diferentes fermentaciones. Este proceso durará meses o incluso años. Antiguamente, estos procesos se realizaban en vasijas de cerámica, actualmente en acero inoxidable. Una vez finalizado este tiempo se exprimirá por presión la masa y por sedimentación se filtrará, pasteurizará y envasará. Así nace la salsa de soja.

Gastronomía y propiedades de la salsa de soja

En la cocina, la salsa de soja es un gran condimento para ensaladas, verduras, arroces, carnes, pescados, sushi, ramen y cualquier tipo de sopa. También en la elaboración de carnes y pescados realza y potencia los sabores de la receta.

La salsa de soja es un gran antioxidante. También gracias a las isoflavonas de la soja, ayuda a la salud ósea. Es de gran ayuda en el control del colesterol malo, aunque por su aporte de sal se debe controlar su consumo en hipertensos. Como condimento en ensaladas puede ser de gran utilidad en dietas bajas en grasas, ya que esta salsa no tiene, solo un nivel muy bajo de calorías.