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Catatur la App y web de los lugares visitables de turismo gastronómico como fábricas de cerveza, queserías, bodegas, fungiturismo, turismo marinero etc. amplía su actuación y te da la oportunidad de entrar en el sorteo de un fin de semana en una casa rural de España. Todo esto para celebrar las nuevas secciones de Gastroeventos y Gastroexperiencias de su nueva web y app.

La App originaria y premiada en 2017 se ha convertido también en Web y será un lugar para el encuentro de Gastrolovers , elaboradores y organizadores de eventos gastronómicos. Por esta razón durante los próximos meses sortearemos fines de semana en casas rurales de toda España. Simplemente debes inscribirte en el Club Catatur. Automáticamente entrarás en el sorteo para poder disfrutar de un magnífico fin de semana entre todas las casas de la web de aventuras y alojamiento aventurasrurales.com.

 

Inscríbete en el Club Catatur!!

Todos los seguidores de Catatur pueden formar parte del Club Catatur de forma gratuita y ahora ganar un fin de semana rural.

En esta sección y como miembro del club se te harán llegar las mejores promociones que los elaboradores ponen a nuestra disposición. Los amigos del Club Catatur tendrán toda la información de la actualidad del turismo gastronómico. También disfrutarán de sorteos, regalos y promociones.

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Nuevas secciones

Además de la ya conocida guía para buscar elaboradores visitables en España, Italia y Portugal y disfrutar del mejor turismo gastronómico Catatur inaugura la sección Gastroeventos. En esta sección se informa de todos los eventos y fiestas populares gastronómicas de España.

La nueva sección Gastroexperiencias te quiere ofrecer una oferta amplia de experiencias gastronómicas. Podrás encontrar catas, degustaciones, talleres y experiencias relacionadas con la gastronomía.

De esta forma Catatur se convierte en el lugar de encuentro entre toda la oferta de visitas a elaboradores, experiencias y fiestas gastronómicas para todos los amantes de la gastronomía.

 

Catatur, Tu mundo gastrolover!

Fiel a su compromiso de mejorar la experiencia del visitante, la Ruta del Vino de Rioja Alavesa ha preparado diversas marchas populares. Así, esta será la mejor forma de descubrir todos los encantos que recoge la comarca.

Así es la Rioja Alavesa por descubrir

Un mar de viñedos que se extiende hasta donde alcanza la vista junto al cautivador encanto de sus pueblos medievales. Un territorio hoy volcado con la elaboración del mejor vino o los enigmas que esconden sus numerosos yacimientos históricos. Aún quedan vestigios de antiguos poblados. Todo esto acompaña al visitante por los senderos de Rioja Alavesa.

Está delimitada por la escarpada Sierra de Toloño y el curso de ríos como el Ebro que, caprichoso, dota de personalidad y carácter a sus tierras. Esta comarca cuenta con grandes atractivos y uno de ellos es, indudablemente, su paisaje.

Para sacar el máximo partido de una visita a este territorio, la Ruta del Vino de Rioja Alavesa ha diseñado una serie de marchas populares a lo largo de todo el año. Rutas con el objetivo de dar a conocer las diferentes rutas de senderismo de la región.

En definitiva, la mejor forma de experimentar las sensaciones de un extraordinario entorno cambiante. Un lugar donde cada estación presenta nuevos paisajes y que tiene la vid y el olivo como protagonistas indiscutibles.

Caminatas y rutas a pie, otra manera de conocer la Rioja Alavesa

Entre las propuestas del programa podemos encontrar paseos de apenas cuatro kilómetros a través de sendas verdes, pinares o viñedos. También caminatas de más de 20 kilómetros. Todo a través de grandes rutas como el Camino Ignaciano (GR 120) o la Ruta del Vino y del Pescado (GR 38).

Las caminatas se han pensado para que el visitante pueda elegir la ruta que mejor se adapte a sus gustos y necesidades. Cada salida tiene un coste de tres euros por persona. Se debe abonar directamente en la oficina técnica de la ruta o bien el mismo día de la marcha, antes de su inicio.

Tortilla de bacalao, chorizos a la sidra, bacalao con pimientos verdes, la imprescindible chuleta a la brasa y el queso con membrillo y nueces de postre. Es el menú que muchos ansían durante todo el año esperando la temporada de sidrerías. Una costumbre que desde tiempos inmemoriales vuelve a reunir a las cuadrillas de amigos y familias en torno a la buena mesa. Arranca con el Txotx Navarra.

El primer Txotx Navarra

Este año, la sidrería encargada de inaugurar el primer txotx ha sido Lindduren Borda de Lesaka, uno de los templos más afamados de la sidrería. Este local, junto con las tabernas Larraldea de Lekaroz, Martitxonea de Aldatz, Behetxonea de Beruete y Toki Alai de Lekunberri, es integrante de la Asociación de Sidreros de Navarra.

Todas ellas son puntos imprescindibles a la hora de degustar una parte de la variada diversidad gastronómica y el txotx Navarra. Estas sidrerías presumen de contar con un proceso completo de producción de la sidra. Desde el cultivo de la manzana hasta la producción de la botella, pasando por el almacenamiento del néctar. Este se da en las barricas/kupelas. También se realiza la venta directa de la sidra en el propio establecimiento.

Ubicada en Bortziriak, antiguamente denominada Cinco Villas, Lesaka es uno de los imprescindibles para el viajero que desea conocer la Navarra más verde. Conocida como la pequeña Venecia navarra, más de 20 puentes integran esta localidad del noroeste local. El encanto que rodea sus casas blasonadas recibe al visitante, que apuesta por este pueblo con su propio San Fermín. Este es igualmente afamado al de la capital entre los viajeros del norte de nuestro país.

Descubriendo el Valle de Baztán

En el Valle del Baztán nos recibe Lekaroz, localidad integrada por palacios y nobles caseríos de piedra rosácea. Una villa en pleno Pirineo Atlántico que supone el paso perfecto a algunas de las rutas senderistas más famosas de la zona. Es el lugar de las brujas, la de los antiguos contrabandistas que une las Cuevas de Zugarramurdi, Urdazubi/Urdax y Sara. También la del Camino de Santiago del Baztán.

Bajando a la cuenca de Pamplona, Beruete, Aldatz y Lekunberri reciben al viajero en un entorno perfecto. Disfruta paseando tras degustar el menú de sidrería con ese Txotx Navarra, entre sus verdes e infinitos prados rodeando los caseríos.

¡Txotx! Navarra

Gastronomía y diversión en las sidrerías

El txotx (palillo que cubre el agujero de la barrica de la que sale la sidra) se ha convertido en todo un reclamo para el turista. Una buena oportunidad para conocer Navarra durante la primera mitad del año. No solo para los viajeros del norte de España, sino cada vez más, del resto de regiones de nuestro país.

También para el turista europeo que busca en la Comunidad Foral un destino ligado a una alta gastronomía. Una gran oportunidad para conectar directamente a un paisaje que habla de arraigadas costumbres.

Cualquier rincón de la sidrería se convierte en el lugar perfecto para el animado ambiente. Ya sea en torno a la mesa o alrededor de la kupela. Mientras cada comensal se sirve a su gusto la sidra desde la misma barrica. Momentos para el reencuentro, para vivir cada punto de la tierra navarra homenajeando a la sidra. Atreviéndose a entonar  la típica canción, que dice así: Kupela, kupela, sagardoaren hotela (la barrica es el hotel de la sidra).

Fuente: Turismo de Navarra

Se acercan las fechas de Navidad y si hay algo italiano conocido a nivel internacional en estas fechas es el Pandoro. Este magnífico producto procede originariamente de Verona, preciosa ciudad al norte de Italia. Es cierto que actualmente se puede tomar Pandoro en muchos lugares del mundo. Pero si os apetece conocer su ciudad de origen, que lo es también de Romeo y Julieta, es una buena excusa para pasar unos días en la ciudad.

Cuando comáis el Pandoro pensad en Verona

Cuentan que el Pandoro apareció en los escritos mucho antes que el Panettone, el otro dulce italiano típico de Navidad. Se trata de una elaboración de pan dulce, un tipo de pan mullido. Nos puede recordar al brioche por su gomosidad. El que comemos hoy en día ya lo consumía la gente noble de la Edad Media.

Eran panes enriquecidos con huevos, mantequilla, azúcar y miel, que eran servidos en banquetes oficiales y fiestas anuales en palacio. Se conocían como ‘panes reales’ o ‘panes de oro’ . Porque en su composición llevaban huevo y mantequilla. Precisamente este es el motivo por el que se acabó llamando Pandoro.

Pero no fue hasta el siglo XVIII cuando el Pandoro se puso verdaderamente de moda. En esa época Venecia era el mercado principal de las especias, lo que influyó en Verona para que éstas se mercadearan. Lo que sucedió también con el azúcar. Producto cada vez más común y que acabó sustituyendo a la miel en el pandoro.

Un pan de ocho puntas que nos recuerda a los Alpes italianos

El Pandoro ha ido evolucionando al igual que otras muchas recetas de pastelería. En 1894, Domenico Melegatti consiguió el certificado de la patente para elaborarlo. Un pan cónico con apariencia de estrella de ocho puntas, espolvoreado con azúcar glass y vainilla. Nos recuerda a los picos de los Alpes nevados.

En vuestra visita a Verona y en especial en esta época del año podréis verlo en las pastelerías del centro histórico. Disfrutad del verdadero Pandoro. Verona es una ciudad impresionante con un pasado glorioso y próspero. La ciudad es Patrimonio de la Humanidad y tiene uno de los centros históricos más interesantes de Italia. Con muchos edificios medievales y renacentistas.

Históricamente ha sido una ciudad de comercio donde confluían las cuatro principales vías del Imperio Romano. Podréis observar en una de las plazas más grandes de Italia, la plaza Bra, un imponente coliseo romano. La plaza está rodeada de edificios, entre los que destacan el Palacio de la Gran Guardia y el Palacio Barbieri.

Un paseo por Verona para descubrir su glorioso pasado

No os podéis perder el palacio Maffei, la magnífica Torre de los Lamberti y el Domus Mercatorum, que era la casa de los mercaderes. Sin olvidarnos del Palacio de la Razón y otros muchos que dan fe del poder que tuvo Verona. La visita se completa con la catedral de Santa Maria de Matricolare, Castelvecchio, el puente de piedra y su teatro romano.

Verona

Pero lo que no podemos hacer es irnos de Verona sin visitar la casa de Romeo y Julieta, una construcción del siglo XII. Allí podremos observar el famoso balcón y ventana gótica desde donde se veían ambos enamorados.

Verona también tiene grandes vinos y quesos

Volviendo a la gastronomía y sus productos no podemos finalizar sin recomendaros sus vinos. Verona es una excelente zona vinícola en la que destacan el vino Bardolino, el Blanco de Custoza, así como los Valpolicella.

Entre los que destacan el Amarone de Valpolicella y los Soave. También en la región del Veneto nos encontramos con el Prosecco de Conegliano, Valdobbiadene y con su apreciada grappa.

Un último consejo para vuestra visita es que probéis el queso Monte Veronese. Elaborado con leche de vaca de varios ordeños que se encuentra con leche entera o parcialmente desnatada. Este último con una maduración de 90 días. Un delicioso queso de sabor muy agradable y delicado.

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