Gastronomía madrileña, casquería y mar

La gastronomía madrileña es el resultado de una larga tradición. Como verás a continuación, varios de sus platos más populares surgen del ingenio al aprovechar los recursos disponibles en situaciones precarias. Otros son productos marinos que no está muy claro por qué son tan conocidos en la capital española. En cualquier caso, los manjares que te ofrecen bares y restaurantes de Madrid cuentan con el sello regional más representativo. A continuación hacemos un repaso de algunos de las comidas principales.

Las tapas en la gastronomía madrileña

Una de las características de la gastronomía madrileña es el tapeo. En cualquier bar te van a poner una tapa gratis con su consumición. Hay algunas comunes a toda España mientras que otras son más típicas de la región. Vamos a ver algunas.

Patatas bravas

Patatas fritas cortadas en dados que se bañan en una salsa picante de tomate. El bar originario que ha patentado la receta se encuentra muy próximo a la Puerta del Sol. Y es que su nombre “Las Bravas” no deja nada a la imaginación.

Patatas bravas

Patatas bravas. Fuente: Cookpad

Huevos estrellados

Patatas y huevos rotos sin cuajar forman una masa uniforme. A la hora de revolverlo todo se le añade jamón serrano. El restaurante que más prestigio ha conseguido por romper los huevos sobre las patatas fritas es Casa Lucio. Numerosas personalidades internacionales como Will Smith o Bill Clinton ya los han probado en dicho local.

Huevos estrellados

Huevos estrellados. Fuente: Cookpad

Callos a la madrileña

Quizás desagrade a algunos el hecho de que se prepara con tripas de vaca. No obstante, este producto de casquería es de los más valorados en la capital. Es un guiso de pedazos de estómago de vaca o carnero. Se sirve caliente en una cacerola de barro con rodajas de chorizo, morcilla y jamón entreverado.

Callos a la madrileña

Callos a la madrileña. Fuente: cookpad

Calamares a la romana

Ya lo sabemos. Suena muy extraño que un molusco sea un plato estrella a más de trescientos kilómetros del mar. Sin embargo, es de las tapas más conocidas de la gastronomía madrileña. Se trata de calamares fritos rebozados en harina. Lo suyo es que queden blandos y que se aderecen con limón. 

Estos calamares no solo se sirven a modo de tapa sino que también protagonizan un bocadillo. El famoso bocata de calamares es tan castizo hoy en día como el oso y el madroño. Es por ello que muchos turistas se deciden a probarlo en lugares céntricos (y caros) como la Plaza Mayor. Tan típico es que incluso puedes comprar un llavero o imán del famoso bocata como souvenir.

Calamares a la romana

Calamares a la romana. Fuente: Cookpad

Platos contundentes

Cocido Madrileño

El plato madrileño por excelencia. Los protagonistas de este guiso son los garbanzos. Los actores secundarios, pero no menos importantes, son diferentes verduras, carnes, tocino de cerdo y algún otro embutido. Se trata de un plato consumido principalmente por clases bajas siglos atrás. Llegó a la alta sociedad a través de su inclusión en los menús de los restaurantes.

Su contundencia favorece que se coma habitualmente en los meses más fríos. Habitualmente se sirven los ingredientes ya cocidos separados en tres servicios. Estos se conocen como vuelcos. El primero es el caldo que resulta de la cocción de todo el cocido. El segundo se trata de los garbanzos junto con las verduras y patatas. El tercer vuelco es el de las carnes.

Cocido madrileño

Cocido madrileño. Fuente: Cookpad

Gallinejas 

“No se puede saber lo que son las gallinejas; no se logrará saber, aunque las probemos, ni aunque las clasifique y nos explique lo que son un dueño de carnicería”. Decía Gómez de la Serna tiempo atrás. Este alimento sigue inquietando a muchos curiosos que ignoran el origen y la preparación de este alimento.

Otro plato de origen humilde. En el siglo XIX se empezó a hacer con las sobras de los despieces  del matadero de Legazpi. Este las entregaba a los pobres y muchos de ellos las vendían en barrios obreros para subsistir.  La gallineja es el intestino delgado del cordero lechal junto a pequeños trozos de entresijo. El entresijo es el mesenterio. Es decir, el tejido que mantiene y une los intestinos dentro de la cavidad abdominal. Estas se fríen.

qué son las gallinejasDulces

Rosquillas

Imposible encontrar un dulce más típico de la fiesta de San Isidro. Las tontas son rosquillas simples que constan solamente de la masa. Por el contrario, las listas están coronadas por un baño de azúcar fondant. Ese se consigue mediante una mezcla de sirope de azúcar, zumo de limón y huevo batido. Suele ser de color amarillo

Habiendo mencionado las dos clases más conocidas, no vamos a olvidarnos de las otras variedades. Las rosquillas de Santa Clara acaban en un merengue seco blanco por arriba. Las rosquillas francesas llevan arriba un rebozado granillo de almendra. Si estás en Madrid a mediados de mayo no dudes en pasarte por la Pradera de San Isidro para degustarlas.

Surtido de rosquillas de San Isidro

Surtido de rosquillas de San Isidro. Fuente: Wikimedia Commons

Si te has quedado con hambre no dudes en probarla gastronomía madrileña en tu próxima visita a la capital. En cambio, si vives aquí tienes suerte. Te será muy fácil encontrar rápidamente cualquiera de estos manjares.